28/09/2020, 12:08
—¿Sellarme en el barco? Es probable que no aguantase mi chakra, y como piensa Shukaku, aunque yo sí que entiendo que lo decías con buena intención, me parece totalmente denigrante. No, no lo haré.
—¡Eh! No tergiverseis mis palabras. El barco era un ejemplo, podria ser cualquier cosa. Y no quiero encerrarlo, quiero hacerle un sitio del que pueda entrar y salir, como quien entra y sale de su casa. ¿Que tiene eso de denigrante?
Ademas, yo medio vivía en un barco. ¿Tan malo era? Si era muy comodo, y allí no te molestaba nadie. Ademas, lo había reformado y ahora molaba mucho más. Aunque no tenia que ser ese barco, podía ser uno mucho mas grande y espacioso.
»Me pareces un shinobi de buen corazón, Sasaki Reiji. Si las circunstancias fueran otras y las heridas de mi corazón hubiesen sanado, lo que pediría es que fueras mi jinchūriki. Si Kurama sabe que ya estoy aquí de nuevo, como hice saber a los shinobi, lo mejor es tomar partido. Kurama es, sin duda, el gran mal del que hablaba Padre. —Era mejor que no lo pidiera, probablemente le decepcionaria la respuesta.Mire a Yuuna. Tal y como estaban las cosas, lo último que necesitaba era la posibilidad de perder a otra persona como había perdido a su padre. Y probablemente yo era mucho más débil que Hagane. Quizás, cuando fuese más fuerte, cuando salvasemos a la madre de Yuuna... tal vez en ese momento podria responderle de otra forma.—Pero me temo que no estoy preparado para ese paso. No, Sarutobi Hanabi, lo que vengo a pedirte hoy...
»Es un nuevo hogar. Ayudadme y os ayudaré, como aliado. Contra el déspota de mi Hermano. —Ahora si que estaba perdido...¡Si acababa de decir que no!—. Eh, chavalín. Aquél día me dijiste que algún día te convertirías en un herrero legendario. ¿Crees que una bandana de Uzushiogakure que se ajuste bien a uno de mis cuernos sería una leyenda digna para alguien así?
¿Que?¿Que?¿Que?
—¿Pero qué...? ¿Quedarte en...?
—Por supuesto que puedo hacer algo así. Incluso una que se ajuste a tu frente si lo prefieres.
Dije sin esperar si quiera a la respuesta de Hanabi. Estaría mucho mas a salvo de Kurama si se quedaba en Uzushiogakure que si volvía a vagar por ahí por el océano. Además, mucho mejor tenerlo allí, seguro que, como buen amigo de Hagane, estaba dispuesto a ayudarnos a recuperar a su mujer. Y que mejor aliado que alguien como Gyūki, el contaba por todo un ejército.
—Ademas, de mucha mejor calidad que las de otras aldeas, creeme, tengo experiencia con bandanas.
Y las de Kusagakure eran de muy mala calidad. ¿Como podía la Morikage equipar así de mal a sus ninjas? Las de ame es que no las había puesto a prueba. Aún. Pero estaba seguro que tampoco eran tan buenas como las mías. Si, quizas, mejores que las de Kusa, que proteger, no protegían.
—¡Eh! No tergiverseis mis palabras. El barco era un ejemplo, podria ser cualquier cosa. Y no quiero encerrarlo, quiero hacerle un sitio del que pueda entrar y salir, como quien entra y sale de su casa. ¿Que tiene eso de denigrante?
Ademas, yo medio vivía en un barco. ¿Tan malo era? Si era muy comodo, y allí no te molestaba nadie. Ademas, lo había reformado y ahora molaba mucho más. Aunque no tenia que ser ese barco, podía ser uno mucho mas grande y espacioso.
»Me pareces un shinobi de buen corazón, Sasaki Reiji. Si las circunstancias fueran otras y las heridas de mi corazón hubiesen sanado, lo que pediría es que fueras mi jinchūriki. Si Kurama sabe que ya estoy aquí de nuevo, como hice saber a los shinobi, lo mejor es tomar partido. Kurama es, sin duda, el gran mal del que hablaba Padre. —Era mejor que no lo pidiera, probablemente le decepcionaria la respuesta.Mire a Yuuna. Tal y como estaban las cosas, lo último que necesitaba era la posibilidad de perder a otra persona como había perdido a su padre. Y probablemente yo era mucho más débil que Hagane. Quizás, cuando fuese más fuerte, cuando salvasemos a la madre de Yuuna... tal vez en ese momento podria responderle de otra forma.—Pero me temo que no estoy preparado para ese paso. No, Sarutobi Hanabi, lo que vengo a pedirte hoy...
»Es un nuevo hogar. Ayudadme y os ayudaré, como aliado. Contra el déspota de mi Hermano. —Ahora si que estaba perdido...¡Si acababa de decir que no!—. Eh, chavalín. Aquél día me dijiste que algún día te convertirías en un herrero legendario. ¿Crees que una bandana de Uzushiogakure que se ajuste bien a uno de mis cuernos sería una leyenda digna para alguien así?
¿Que?¿Que?¿Que?
—¿Pero qué...? ¿Quedarte en...?
—Por supuesto que puedo hacer algo así. Incluso una que se ajuste a tu frente si lo prefieres.
Dije sin esperar si quiera a la respuesta de Hanabi. Estaría mucho mas a salvo de Kurama si se quedaba en Uzushiogakure que si volvía a vagar por ahí por el océano. Además, mucho mejor tenerlo allí, seguro que, como buen amigo de Hagane, estaba dispuesto a ayudarnos a recuperar a su mujer. Y que mejor aliado que alguien como Gyūki, el contaba por todo un ejército.
—Ademas, de mucha mejor calidad que las de otras aldeas, creeme, tengo experiencia con bandanas.
Y las de Kusagakure eran de muy mala calidad. ¿Como podía la Morikage equipar así de mal a sus ninjas? Las de ame es que no las había puesto a prueba. Aún. Pero estaba seguro que tampoco eran tan buenas como las mías. Si, quizas, mejores que las de Kusa, que proteger, no protegían.
