28/09/2020, 19:14
El bijū habló, una vez más, justo después de inundar el puerto con vapor. Eri se abrazó a sí misma, esperando a que hablara sin saber todavía, ni comprender, la razón de su llegada a Uzushiogakure.
No, no estaba allí por sellarse en el barco de Reiji. Tampoco para ser su jinchūriki.
No.
—. Eh, chavalín —dijo, dirigiéndose a Reiji—. Aquél día me dijiste que algún día te convertirías en un herrero legendario. ¿Crees que una bandana de Uzushiogakure que se ajuste bien a uno de mis cuernos sería una leyenda digna para alguien así?
Venía para ser un ninja de la aldea.
Shuhaku se carcajeó ante la propuesta. Ella se había quedado blanca.
—¿Cómo sería posible...? ¿Viviría en el puerto, señor Gyūki? —Fue la primera vez que hablaba y sintió que lo había hecho sin querer, fruto de su curiosidad por buscar saber cómo pensaba aquella bestia de chakra.
No, no estaba allí por sellarse en el barco de Reiji. Tampoco para ser su jinchūriki.
No.
—. Eh, chavalín —dijo, dirigiéndose a Reiji—. Aquél día me dijiste que algún día te convertirías en un herrero legendario. ¿Crees que una bandana de Uzushiogakure que se ajuste bien a uno de mis cuernos sería una leyenda digna para alguien así?
Venía para ser un ninja de la aldea.
Shuhaku se carcajeó ante la propuesta. Ella se había quedado blanca.
—¿Cómo sería posible...? ¿Viviría en el puerto, señor Gyūki? —Fue la primera vez que hablaba y sintió que lo había hecho sin querer, fruto de su curiosidad por buscar saber cómo pensaba aquella bestia de chakra.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)