12/10/2020, 10:25
Abrió los ojos cuando un cosquilleo en la punta de sus dedos se intensificó, retirando no solo la mano con rapidez si no abriendo los ojos y retrocediendo un paso hacia tras estando ya de pie, y bastante sorprendida observando su mano.
— ¡¿P-P-Pero que co...?! ---- Agitó un poco la mano intentando disipar el fuego, y al agitar la mano, fue cuando algo llamo la atención en la punta de sus dedos; recelosa de quemarse pese a ser su elemento afín, acercó lentamente la mano para mirar con mas detalle la yema de sus dedos. — ¿Y esto? ¿Pero...? ¿Quién coño nos ha encargado esta misión? Entre el intento de asesinato, esos snobs estirados y esto, esta más que claro que no es trabajo de un par de genins, joder.
Fruncía el ceño, mientras miraba alrededor de la sala bastante mosqueada; puede que fueran más que capaces de solucionar todo aquel entuerto, pero a cada paso que daban, temía más porque no acabaran creando algún problema en la villa por ser aquella una de las familias más adineradas de la Lluvia. Siempre podría echarle la culpa a quien les asignó aquella misión, escudándose en que tenían poca experiencia ambos. Suspiró y volvió a mirar los rojizos magatamas que adornaban ahora sus dedos, un fugaz pensamiento cruzó entonces su mente «"¿Me quedaría bien un tatuaje? Tal vez por el brazo, o en la espalda ¿Y si...? ¡No! ¡No! ¡Céntrate!». Volvió a mirar alrededor de la sala mientras mantenía su ardiente mano algo alejada de su rostro, en búsqueda de que hacer con ella. La puerta yacía otra vez abierta, lo más sensato sería buscar a Nao y mostrarle lo que había "avanzado"; pero aquello no aseguraba que pudiera volver a aquella sala otra vez.
— ¡¿P-P-Pero que co...?! ---- Agitó un poco la mano intentando disipar el fuego, y al agitar la mano, fue cuando algo llamo la atención en la punta de sus dedos; recelosa de quemarse pese a ser su elemento afín, acercó lentamente la mano para mirar con mas detalle la yema de sus dedos. — ¿Y esto? ¿Pero...? ¿Quién coño nos ha encargado esta misión? Entre el intento de asesinato, esos snobs estirados y esto, esta más que claro que no es trabajo de un par de genins, joder.
Fruncía el ceño, mientras miraba alrededor de la sala bastante mosqueada; puede que fueran más que capaces de solucionar todo aquel entuerto, pero a cada paso que daban, temía más porque no acabaran creando algún problema en la villa por ser aquella una de las familias más adineradas de la Lluvia. Siempre podría echarle la culpa a quien les asignó aquella misión, escudándose en que tenían poca experiencia ambos. Suspiró y volvió a mirar los rojizos magatamas que adornaban ahora sus dedos, un fugaz pensamiento cruzó entonces su mente «"¿Me quedaría bien un tatuaje? Tal vez por el brazo, o en la espalda ¿Y si...? ¡No! ¡No! ¡Céntrate!». Volvió a mirar alrededor de la sala mientras mantenía su ardiente mano algo alejada de su rostro, en búsqueda de que hacer con ella. La puerta yacía otra vez abierta, lo más sensato sería buscar a Nao y mostrarle lo que había "avanzado"; pero aquello no aseguraba que pudiera volver a aquella sala otra vez.