16/10/2020, 01:57
Shanise asintió a Hanabi en un quedo silencio y miró de reojo a la apesadumbrada Ayame. «Hay varios factores que me preocupan respecto a esa misión. El primero, esta muchachita de aquí. El segundo, nuestro recién readquirido amigo Kaido, ¿demostrará ser confiable al cien por cien? Y el tercero...»
Ayame interrumpió sus preocupaciones.
—¿Qué será de él...? De Kurama, digo —habló con un hilo de voz—. Podemos acabar con su ejército de shinobi de la bandana del copo de nieve, podemos acabar con sus Generales... ¿Pero qué hay de Kurama...? ¿Qué haremos contra él? Si acabamos con él terminará resurgiendo con el tiempo, si lo sellamos corremos el riesgo de que ese sello se rompa de alguna manera en un futuro...
Shanise cerró los ojos e inspiró hondo.
—No lo sé, Ayame —admitió—. No lo sé. De momento, deberíamos tratarlo como lo que es: una amenaza a todas las naciones. Si dejamos que haga crecer su ejército, podría invadirnos.
»Conquistarnos. Someternos.
»El primer paso es derrotar sus fuerzas y apresarlo. Del futuro ya nos preocuparemos.
Ayame interrumpió sus preocupaciones.
—¿Qué será de él...? De Kurama, digo —habló con un hilo de voz—. Podemos acabar con su ejército de shinobi de la bandana del copo de nieve, podemos acabar con sus Generales... ¿Pero qué hay de Kurama...? ¿Qué haremos contra él? Si acabamos con él terminará resurgiendo con el tiempo, si lo sellamos corremos el riesgo de que ese sello se rompa de alguna manera en un futuro...
Shanise cerró los ojos e inspiró hondo.
—No lo sé, Ayame —admitió—. No lo sé. De momento, deberíamos tratarlo como lo que es: una amenaza a todas las naciones. Si dejamos que haga crecer su ejército, podría invadirnos.
»Conquistarnos. Someternos.
»El primer paso es derrotar sus fuerzas y apresarlo. Del futuro ya nos preocuparemos.