20/10/2022, 14:08
La Yuki haría una declaración de valentía, reclamando el derecho a cargar con la luminaria mientras su poder se lo siguiese permitiendo. Aquella reliquia se había vuelvo aparentemente un bien innegociable, y Moguko estaba dispuesta a concederle ese derecho.
No pudo evitar esbozar una ligera sonrisa en su rostro cuando le reclamaron conservar la distancia, aquel sutil pedido de asistencia era todo lo que precisaba para entrar en su rol de soporte.
—No te preocupes, Yuki Sayori. Yamanouchi Moguko, ninja médico de Amegakure cubre tu espalda.
Y estaba dispuesta a morir en esa colina defendiendo sus palabras.
Las tenues luces exteriores poco a poco iban dejando de iluminar el camino a medida que se iban adentrando en el túnel, el agua filtrada parecía ir acumulandose un poco más hasta formar un pequeño pero mas considerable cuerpo que seguía bajando.
Las divisiones se podían apreciar en el túnel, pero no invitaban en lo absoluto a aventurarse en su interior, ya sea por su tamaño o por la pendiente que tenía, casi todas eran parte de una dudosa fundación de un edificio seguramente apoyado arriba.
—La aldea seguro precisa relevar la situación aquí abajo...
No pudo evitar comentar al ver los mini túneles que se encontraban en el camino.
Llegado un punto, el túnel haría un giro considerable que cortaría con la iluminación exterior. De no ser por la lampara que cargaban, les sería muy díficil observar más allá de su propia nariz.
Si Sayori se aventuraba un poco más y giraba en la esquina de ese túnel "natural" se encontraría con un gran charco y un pedazo de muro derrumbado luego de este.
El charco por un lado le demandaría preparar la maniobra en caso de no saber caminar sobre el agua o moverse por los muros, se veía con cierta profundidad y el agua parecía correr por una suerte de napa subterránea, como si de una tubería expuesta se tratase.
—Cuidado, Yuki-san. No sabemos donde podríamos terminar si entramos ahí.
No pudo evitar esbozar una ligera sonrisa en su rostro cuando le reclamaron conservar la distancia, aquel sutil pedido de asistencia era todo lo que precisaba para entrar en su rol de soporte.
—No te preocupes, Yuki Sayori. Yamanouchi Moguko, ninja médico de Amegakure cubre tu espalda.
Y estaba dispuesta a morir en esa colina defendiendo sus palabras.
Las tenues luces exteriores poco a poco iban dejando de iluminar el camino a medida que se iban adentrando en el túnel, el agua filtrada parecía ir acumulandose un poco más hasta formar un pequeño pero mas considerable cuerpo que seguía bajando.
Las divisiones se podían apreciar en el túnel, pero no invitaban en lo absoluto a aventurarse en su interior, ya sea por su tamaño o por la pendiente que tenía, casi todas eran parte de una dudosa fundación de un edificio seguramente apoyado arriba.
—La aldea seguro precisa relevar la situación aquí abajo...
No pudo evitar comentar al ver los mini túneles que se encontraban en el camino.
Llegado un punto, el túnel haría un giro considerable que cortaría con la iluminación exterior. De no ser por la lampara que cargaban, les sería muy díficil observar más allá de su propia nariz.
Si Sayori se aventuraba un poco más y giraba en la esquina de ese túnel "natural" se encontraría con un gran charco y un pedazo de muro derrumbado luego de este.
El charco por un lado le demandaría preparar la maniobra en caso de no saber caminar sobre el agua o moverse por los muros, se veía con cierta profundidad y el agua parecía correr por una suerte de napa subterránea, como si de una tubería expuesta se tratase.
—Cuidado, Yuki-san. No sabemos donde podríamos terminar si entramos ahí.