13/11/2022, 14:56
La tarea de rastrillaje ciertamente no despertaba ninguna pasión en Moguko, no tenía mucha madera de detective en aquel punto de su vida. Era una mujer un poco más dada a la labor, ya sea liquidar una persona o sanarla, pero rastrearla era otra cosa que no le llamaba mucho la atención. Y esos dichosos sellos no eran una excepción.
Su antítesis sería la niña que los acompañaba o que ellos acompañaban mejor dicho, la aventura era suya a fin de cuentas. Esta llamaría a la dupla cuando se encontraría con un sospechoso matorral que parecía contener algo escondido.
—¿Será posible...?
Susurró por lo bajo la kunoichi con la esperanza de dar con una prueba lo suficientemente tangible como para llevarla al escritorio.
—Oh...
Tamaña fue su decepción al ver que solamente se trataba de una chuchería de golosinas.
—Al menos es interesante... supongo... ¿no?
Trataba de verle el lado bueno a la situación. Pero lo que decía el marionetista era cierto, había que renovar la búsqueda.
—No puedo evitar pensar que nos faltan herramientas para este trabajo, Yuuma... pero bueno.
Su antítesis sería la niña que los acompañaba o que ellos acompañaban mejor dicho, la aventura era suya a fin de cuentas. Esta llamaría a la dupla cuando se encontraría con un sospechoso matorral que parecía contener algo escondido.
—¿Será posible...?
Susurró por lo bajo la kunoichi con la esperanza de dar con una prueba lo suficientemente tangible como para llevarla al escritorio.
—Oh...
Tamaña fue su decepción al ver que solamente se trataba de una chuchería de golosinas.
—Al menos es interesante... supongo... ¿no?
Trataba de verle el lado bueno a la situación. Pero lo que decía el marionetista era cierto, había que renovar la búsqueda.
—No puedo evitar pensar que nos faltan herramientas para este trabajo, Yuuma... pero bueno.