15/11/2022, 00:05
La Yuki se terminaría haciendo con el arma arrojadiza, parecía que tenía una en su lista de deseados desde hacía un tiempo y la oportunidad le vino de perlas. No tardaría mucho en mostrar la suficiente cortesía como para consultar a la médica si estaba interesada en aquel cacho de metal oxidado.
—No es realmente mi estilo, pero te agradezco.
Contestaría con total sinceridad la hija del samurái.
Examinó la zona en la que se encontraban paseando la luz de la linterna de un lado a otro, realmente no había muchos más lugares por los que ir ahí.
—Será mejor que regresemos y veamos por el otro camino.
—No es realmente mi estilo, pero te agradezco.
Contestaría con total sinceridad la hija del samurái.
Examinó la zona en la que se encontraban paseando la luz de la linterna de un lado a otro, realmente no había muchos más lugares por los que ir ahí.
—Será mejor que regresemos y veamos por el otro camino.