16/11/2022, 18:58
No pudo evitar esbozar una ligera sonrisa al escuchar las palabras de su compañera de aventuras. Sayori realmente era una autentica fanática de las armas.
—Nos vendrá de perlas para cuando nos tengamos que cruzar de nuevo con esos bravucones del otro día.
Reflexionó en voz alta la vengativa médica. Su interlocutora no tardaría mucho más en arrojar una interrogante bastante interesante, sobre la fundamentación de la elección de equipamiento de la kunoichi. Ciertamente no era algo menor, que alguien del personal médico cargue o tenga intenciones de cargar con armamento tan especializado sin duda alguna levantaría alguna que otra ceja.
—Es una buena pregunta, Yuki-san.
Diría levantando el índice de su mano libre mientras avanzaban.
—Existe un código médico que tiene una serie de pautas o máximas a seguir, una suerte de manual de conducta...
Continuaría explicando mientras realizaban la maniobra que marcaría la antisocial Sayori.
—La última máxima dice que en caso de que todo falle, un médico debe estar en condiciones de pasar al frente.
Sería en ese momento en que a lo lejos se escucharía un fuerte portonazo y el rugido de una criatura, pasarían unos segundos y se escucharía entonces el grito de auxilio de una persona.
—Nos vendrá de perlas para cuando nos tengamos que cruzar de nuevo con esos bravucones del otro día.
Reflexionó en voz alta la vengativa médica. Su interlocutora no tardaría mucho más en arrojar una interrogante bastante interesante, sobre la fundamentación de la elección de equipamiento de la kunoichi. Ciertamente no era algo menor, que alguien del personal médico cargue o tenga intenciones de cargar con armamento tan especializado sin duda alguna levantaría alguna que otra ceja.
—Es una buena pregunta, Yuki-san.
Diría levantando el índice de su mano libre mientras avanzaban.
—Existe un código médico que tiene una serie de pautas o máximas a seguir, una suerte de manual de conducta...
Continuaría explicando mientras realizaban la maniobra que marcaría la antisocial Sayori.
—La última máxima dice que en caso de que todo falle, un médico debe estar en condiciones de pasar al frente.
Sería en ese momento en que a lo lejos se escucharía un fuerte portonazo y el rugido de una criatura, pasarían unos segundos y se escucharía entonces el grito de auxilio de una persona.