19/11/2022, 15:35
Su compañera de acción confirmaría que efectivamente se trataba de una técnica de hielo. Lo cual le resultaría sumamente interesante a la médica, pero no era momento de pedir un desarrollo más amplio de su hoja de vida, no. Había un niño que salvar.
De igual manera, la helada Sayori se vería sorprendida por el despliegue de violencia canalizada en forma de patada por parte de Moguko.
—En otro momento podemos sentarnos tranquilas a echarnos porras.
Diría mientras pasaban al siguiente nivel.
Sayori estaba preparada y la médica se posicionaría detrás de ella.
—Cuido tu espalda, no te preocupes.
—¿Te escondiste por aquí, verdad?
Diría la voz avanzando por el pasillo hasta manifestarse en el portal. Se trataría de un hombre, un poco más alto que las chicas. Tenía puesto un respirador y un piloto de cuerpo completo verde que con una textura que simulaban escamas y una capucha que le cubría prácticamente todo, no habría manera de determinar la identidad de la persona dentro del atuendo.
No se pudo ver pero los ojos se le pusieron como platos cuando vio a la dupla en ese lugar.
—¿Qué mierda hacen dos ninjas de Amegakure en mis tierras?
Lanzaría la interrogante con esa voz tan particular que tenía.
—No buscamos problemas, solo venimos por el niño.
Contestaría Moguko sin dudarlo dos veces, no tenía idea de que iba la cosa. Pero claramente no estaba pasando nada bueno ahi.
—Ese niño me ha robado, y debe pagar las consecuencias.
Desde el interior del piloto, unas garras metálicas bajarían de su larga manga y las empuñaría con cierta destreza.
—Háganse a un lado y hagan la vista gorda, como habíamos acordado, ninjas de Ame.
De igual manera, la helada Sayori se vería sorprendida por el despliegue de violencia canalizada en forma de patada por parte de Moguko.
—En otro momento podemos sentarnos tranquilas a echarnos porras.
Diría mientras pasaban al siguiente nivel.
Sayori estaba preparada y la médica se posicionaría detrás de ella.
—Cuido tu espalda, no te preocupes.
—¿Te escondiste por aquí, verdad?
Diría la voz avanzando por el pasillo hasta manifestarse en el portal. Se trataría de un hombre, un poco más alto que las chicas. Tenía puesto un respirador y un piloto de cuerpo completo verde que con una textura que simulaban escamas y una capucha que le cubría prácticamente todo, no habría manera de determinar la identidad de la persona dentro del atuendo.
No se pudo ver pero los ojos se le pusieron como platos cuando vio a la dupla en ese lugar.
—¿Qué mierda hacen dos ninjas de Amegakure en mis tierras?
Lanzaría la interrogante con esa voz tan particular que tenía.
—No buscamos problemas, solo venimos por el niño.
Contestaría Moguko sin dudarlo dos veces, no tenía idea de que iba la cosa. Pero claramente no estaba pasando nada bueno ahi.
—Ese niño me ha robado, y debe pagar las consecuencias.
Desde el interior del piloto, unas garras metálicas bajarían de su larga manga y las empuñaría con cierta destreza.
—Háganse a un lado y hagan la vista gorda, como habíamos acordado, ninjas de Ame.