19/11/2022, 20:21
Así como el acero de las garras había alcanzado su objetivo, el metal frio de la kunoichi alcanzaría sorpresivamente el rostro del antagonista.
—¡Argh!
Se lamentaría retrocediendo unos pasos sin bajar la guardia pero tomándose el rostro con una mano.
—Normalmente las ratas en estos lados no devuelven los golpes...
Comentaría mientras dejaba caer la garra que empuñaba, revelando que esta estaba unida a una kusari. El sonido de los eslabones inundaría el espacio en un abrupto silencio. Claramente el maleante no tenía intención alguna de cerrar distancia nuevamente con la Yuki.
Moguko no dudaría dos veces en echar mano a su espada y prepararla en caso de que fuese preciso pasar al frente.
—¡Apartense de mi camino, ninjas!
Diría lanzando la garra nuevamente hacia Sayori, esta vez trazando una curva hacía su brazo izquierdo. Claro estaba que si la kunoichi evadía el golpe, la trayectoria haría que el siguiente objetivo del arma fuese Yamanouchi.
—¡Argh!
Se lamentaría retrocediendo unos pasos sin bajar la guardia pero tomándose el rostro con una mano.
—Normalmente las ratas en estos lados no devuelven los golpes...
Comentaría mientras dejaba caer la garra que empuñaba, revelando que esta estaba unida a una kusari. El sonido de los eslabones inundaría el espacio en un abrupto silencio. Claramente el maleante no tenía intención alguna de cerrar distancia nuevamente con la Yuki.
Moguko no dudaría dos veces en echar mano a su espada y prepararla en caso de que fuese preciso pasar al frente.
—¡Apartense de mi camino, ninjas!
Diría lanzando la garra nuevamente hacia Sayori, esta vez trazando una curva hacía su brazo izquierdo. Claro estaba que si la kunoichi evadía el golpe, la trayectoria haría que el siguiente objetivo del arma fuese Yamanouchi.