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Ascua, Verano de 220
Situación actual (global): Tras la muerte de Moyashi Kenzou a manos de Eikyuu Juro y tras los acontecimientos en la última reunión de los Tres Grandes Kage, Kusagakure ha abandonado la Alianza Shinobi, y ha decretado la prohibición de entrada en el País del Bosque a todos los jinchuuriki. Aunque a petición y bajo presión de los Señores Feudales las relaciones comerciales siguen intactas, las políticas y personales entre los líderes se tambalean. Uzushiogakure y Amegakure trabajan juntos en una Alianza Tormenta-Espiral, y se mantienen ocupados realizando operaciones de investigación y derribo contra Kurama y su ejército y contra el grupo criminal Dragón Rojo, a quien comienzan a considerar una amenaza muy seria. Se han enviado peticiones de pega de carteles con las recompensas y el aspecto de todos los miembros conocidos a todos los países, aunque el País del Agua se niega a colaborar... ni a dar respuesta alguna a la petición. Los ninja controlan de forma estricta los puertos de las diferentes capitales y lugares de entrada marítima a sus países de origen, y desbaratan cualquier fábrica o distribuidora de omoide a la que puedan echar el guante.

Los Gebijuu siguen provocando estragos y ocupando a los shinobi de tanto en tanto. Se ha descubierto que estas bestias han sido creadas por Kurama y por sus secuaces. Uzushiogakure y Amegakure han decidido colaborar con los demás bijuu contra Kurama y transmitir a sus aldeanos y shinobi la necesidad de dejar atrás todas las nociones preconcebidas sobre estas bestias de chakra. No obstante, las ideas de los Tres Primeros Kage están muy arraigadas y hay aún gente a la que no le agrada del todo esta idea... a todos los problemas externos se le suma ahora uno interno: el surgimiento de grupos rebeldes o terroristas que se niegan a aceptar el cambio de paradigma.

En medio de estas turbulencias, se está celebrando una nueva edición del famoso Torneo de los Dojos a petición de los Señores Feudales. Ninjas de todas las aldeas conviven durante un tiempo en el Valle de los Dojos, y participan en un certamen de peleas de exhibición.
El mendrugo y la covacha
Reika Sin conexión
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#61
¿Cebos de pesca? —preguntó el jōnin—. ¿Qué demonios tienen que ver los cebos con esta... Droga?

-Quiza se trate de la excusa para evitar controles en los caminos comerciales- propuso la rubia

Karamaru seguia con su alucinacion, ella sabia leyendo sus pensamientos que el calvo estaba reviviendo viejos recuerdos, pero no podia decirlo en voz alta porque quedaria en evidencia su habilidad de leer pensamientos frente al Uzujin

sí, sin duda se trata de algún alucinógeno, y muy potente diría yo. Karamaru-san está totalmente K.O.

-Se repondrá...es un tipo duro- «...Creo...» diría la kunoichi mientras Akame lo recostaba en el suelo, aunque con lo fuerte que había resultado ser esa droga, se sentía un poco con dudas

Hm, sin duda son referencias a lugares y... ¿Contactos? ¿Distribuidores? ¿Clientes? —diria el Uchiha—. Mira, éste está tachado. "Z., 5.000". ¿Se referirá a cinco mil ryōs?...Por todos los dioses, aquí hay uno que pone quinientosmil.

-¿Seran las ganancia en cada zona?...estan en varias ciudades del continente- y parecian ser la principales

»Creo que deberíamos sustraer esta información lo primero, Reika-san. No entiendo qué parte juegan en esto los cebos de pesca, pero dudo que sea tan importante como una referencia de posibles contactos y cantidades.

-Por eso hacia las copias, no conozco las ciudades dentro de la jurisdiccional de Uzushiogakure, pero si hay alguna dentro, lo mas probable es que Uzukage-dono deba saberlo- menciono al Uchiha -Y en cuanto a lo de los cebos, pues, lo que te mencionaba anteriormente...quiza sea coartada para evitar controles de carreteras comerciales...no se, es lo que me imagino-
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Uchiha Akame Sin conexión
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#62
Akame escuchó con atención las palabras de Reika. «Sí, tiene sentido. Emiten facturas de un producto perfectamente legal y lo camuflan todo bajo ese engaño, haciendo parecer que estos movimientos son en realidad completamente acordes a la ley y parte de un negocio legítimo». Luego echó la vista atrás para contar las cajas que había en aquel zulo.

Aquí tiene que haber por lo menos cien kilos. Lo que, supongo, les va a reportar un beneficio insano a estos criminales —dedujo—. Sí, a juzgar por las anotaciones, están enviando producto a múltiples localicaciones por todo Oonindo... Mierda, nunca imaginé que en un pueblecito tan pequeño como este pudieran cocerse asuntos tan turbios.

A la luz de aquel descubrimiento, la pinza que el Trucho Torcido mantenía sobre Colapescado se hacía mucho más coherente. «A ese tipo no le interesa este pueblo, ni su pescado ni sus negocios. Sólo es una tapadera para su operación de tráfico de drogas, un mendrugo en una covacha», dedujo el Uchiha.

Sin embargo y antes de que ninguno de los dos ninjas pudiera hacer nada, Karamaru sufrió una violenta convulsión. Ya no lucía plácidamente ido, perdido en sus pensamientos —Reika notaría que la conexión mental con el calvo se rompió de repente—, sino violentamente molesto. Empezó a temblar y de su boca salía un espumarajo azulado bastante desagradable.

¡Joder, le está dando una maldita sobredosis!

Akame se agachó y pasó ambas manos bajo los brazos del amejin, tratando de ponerle en pie para evitar que se ahogara con su propia saliva.

Mierda, tenemos que sacarlo de aquí —pidió a Reika—. Agárralo de los pies.

Mientras la Yamanaka se colocaba en posición, Akame sacaría un frasquito de cristal opaco de uno de los bolsillos de su chaleco y, tras descorcharlo, se lo volcaría sobre la boca al calvo. «Espero que este antídoto sirva al menos para paliar los efectos de la sobredosis, aunque sea por un rato...»


Postea sólo Reika hasta nuevo aviso.
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Reika Sin conexión
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#63
Aquí tiene que haber por lo menos cien kilos. Lo que, supongo, les va a reportar un beneficio insano a estos criminales[/color] — -¿En el deposito de arriba habrá algo guardado también?- preguntó Reika pero Akame no había terminado de sacar su concluir a la luz —. [sub=khaki]Sí, a juzgar por las anotaciones, están enviando producto a múltiples localicaciones por todo Oonindo... Mierda, nunca imaginé que en un pueblecito tan pequeño como este pudieran cocerse asuntos tan turbios.

Era cierto, toda esta operación explica porque tienen tan cortitos a los pobladores

¡Joder, le está dando una maldita sobredosis!

Pro primera vez desde que se habían conocido, Reika se veía alarmada -¡¡¡Karamaru-san!!!- dijo dejando de leer, las copias ya estaban hechas y se las guardo en el portaobjetos, ahora lo que le preocupaba era su compañero -«Me nudo tarado...porque tuviste que mandarte eso en la boca así sin mas...» en cuanto se mejorara le esperaba un buen corto en la calva por idiota

El Uzujin se agachó y pasó ambas manos bajo los brazos del amejin, tratando de ponerle en pie para evitar que se ahogara con su propia saliva.

Mierda, tenemos que sacarlo de aquí —pidió a Reika—. Agárralo de los pies.

-¿Servira eso para ayudarlo a resistir?- preguntó al Uchiha mientras se colocaba en la posición que le había pedido, sacarlo afuera para que tome un poco de aire era la mejor opción
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Uchiha Akame Sin conexión
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#64
Akame tiró con fuerza de las piernas de Karamaru, que tenía echadas al hombro, mientras con su brazo libre se agarraba a la escalera metálica y trataba de ascender hacia la superficie. Reika —que debía estar justo abajo— tendría que hacer el movimiento idéntico, pero empujando el cuerpo inconsciente del monje hacia arriba.

«Por suerte han parado las convulsiones y el espumarajo que le salía por la boca, parece que mi antídoto ha servido aunque sea para retrasar los efectos de la sobredosis...»

Los ninjas tuvieron que hacer uso de todas sus fuerzas —Akame creó un Kage Bunshin, en un momento dado, para ayudarse— para sacar al drogado genin de la Lluvia de aquel sótano. Una vez fuera, el jōnin pidió a Reika que dejaran a Karamaru sobre el suelo. Su Kage Bunshin se deshizo con un "puf" y Akame resopló, cansado de tanto esfuerzo.

Ah, mierda, eso costó demasiado —se quejó—. Habría que llevarlo con un médico, pero ¿dónde demonios encontramos uno aquí? Colapescado es diminuto, me pregunto siquiera si tendrán un sanitario...

Entonces, dos voces alertarían a los ninjas. Pese a que todavía no podían distinguir lo que hablaban, parecía claro que se trataba de las dos matonas que habían visto amedrentando tanto a Yemi Sin Yemas como a los pescadores del puerto. Akame se aproximó con cuidado, pegando la espalda a la pared del edificio de la lonja, hasta colocarse en la esquina más cercana.

Venían hacia ellos.

Con un rápido movimiento, el Uchiha avisó a Reika.

Reika-san, son esas dos brutas. Vienen hacia aquí —el jōnin chasqueó la lengua—. ¿Qué tal te desenvuelves en combate?
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Reika Sin conexión
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#65
Subir al clavo por las escaleras en vertical fue todo un desafio, desafio que pudieron lograr superar gracias al Kagebunshin de Akame, caso contrario, seguramente aun estarian forcejeando con el peso muerto del monje inconsciente

Ah, mierda, eso costó demasiado —se quejó—. Habría que llevarlo con un médico, pero ¿dónde demonios encontramos uno aquí? Colapescado es diminuto, me pregunto siquiera si tendrán un sanitario...

-Con suerte aun comen...- respondio con desgano

Si el hecho de que Karamaru estuviese cerca de la sobredosis no era suficiente, los dos ninjas debian de agarrarse bien porque unas voces que se acercaban les anuncio que los problemas no habian hecho mas que comenzar...las dos brutas del trucho venían hacia ellos.

Con un rápido movimiento, el Uchiha avisó a Reika.

Reika-san, son esas dos brutas. Vienen hacia aquí —el jōnin chasqueó la lengua—. ¿Qué tal te desenvuelves en combate?

-Bien...- fue la respuesta de la kunoichi, claro, ella sabia desenvolverse bien en situacion de combate......con un sensei monitoreando el mismo y con ninjas medicos cerca dispuestos a socorrer en casa de que alguno de los contendientes se le fuera la mano...pero aqui no habia nada, nada de eso que le dijera que hoy tambien podia desenvolverse bien como siempre lo hacia
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Uchiha Akame Sin conexión
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#66
«¿Debería asesinarlas? No, llamaría demasiado la atención, soy un ninja extranjero, esto podría salir rematadamente mal... Entonces, ¿qué? Si nos descubren aquí probablemente nos ataquen para silenciarnos, incluso cuando parecían muy cautas antes, junto al puesto de Yemi-san. Sea como sea, no puedo permitir que informen al Trucho Torcido de que hemos descubierto esta caleta, sólo nos traería más problemas...»

Akame se debatía en un rápido razonamiento mental en busca del curso de acción más óptimo mientras, parapetado tras la esquina del edicio de grandes ventanales tapiados, observaba a las dos sicarias acercarse calle arriba.

«No tengo alternativa...»

Y con un rápido paso, dobló la esquina y desapareció en dirección a las dos brutas.

Reika, por su parte, no había tomado posiciones ni precaución alguna pese al aviso del Uchiha. Y sería todavía más preocupante cuando escuchara unos pasos a su espalda antes de sentir un fuerte golpe que la tiraría de boca contra el suelo.

¿¡Y tú qué demonios haces aquí!?

Si se incorporaba, vería a una tercera mujer de rostro curtido, estatura media y gran anchura de hombros. Parecía tener una complexión trabajada por el esfuerzo físico y cara de pocos amigos, una imagen muy parecida a la de las otras dos. Por alguna razón, el jōnin de Uzu no la había visto llegar, o no le había informado de ello. ¿Tal vez simplemente había rodeado el edificio?

Sea como fuere, Reika tenía ahora junto a ella, tirado en el suelo, al inconsciente Karamaru. Y de frente, con un garrote de madera que la sicaria había usado para golpearla en la espalda, a aquella tipeja.

Habla, maldita, o te juro que te abro la cabeza —amenzó, acercándose, garrote en ristre.


Podemos hacer esto interpretativo, sin tablas, si quieres.
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Reika Sin conexión
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#67
«Mala mía en confiarle mi espalda a un completo desconocido» se dijo la kunoichi luego de recibir el golpe en la espalda por la tercer bruta y notar que Akame había desaparecido de ahí «Maldito sea...me dejo a mi suerte»

¿¡Y tú qué demonios haces aquí!? dijo la tercer bruta, quien la rubia pudo ver mejor al girarse lentamente en el piso, no importaba su físico, era igual de bruta que las otras dos y estaba armada con un garrote y con serias ganas de usarlo en la cabeza de la Amejin. Karamaru seguía KO y Reika debía pensar en como podría sacarlos a ambos de esa situación

Habla, maldita, o te juro que te abro la cabeza —amenzó, acercándose, garrote en ristre.

-ESPERA!- respondió con premura colocando sus manos en frente haciendo una señal de que se detenga -Solo hacíamos exploración urbana, no diremos nada a nada a nadie te lo asegu...SHINTENSHIN NO JUTSU- si la bruta caía en la estratagema de la rubia y su mente no era lo suficientemente fuerte, estaría recibiendo a quemarropa su técnica de transferencia, podría al menos tener resuelta la parte de proteger a su compañero de aldea, su cuerpo ya era otra cosa, tanto si tenia éxito como si fracasaba, su cuerpo estaba indefenso...el tema seria, las otras dos brutas y en el caso de que Akame estuviese todavia por aqui, tratar de convencerlo de que ella era la Amejin controlando la bruta....claro, en caso de no haber fallado
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Uchiha Akame Sin conexión
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#68
El plan de Reika salió a la perfección. Apenas un segundo de duda en aquella matona, causado por sus palabras aparentemente conciliadoras, bastaron para la Técnica de la Transferencia Mental hiciera su maravilloso efecto. El cuerpo de la Yamanaka cayó pesadamente sobre el inconsciente Karamaru, mientras la sicaria se agitaba un momento... Cayendo bajo el control de Reika.

Apenas unos instantes después, Akame volvía a aparecer en escena. Sus ojos rojos se fijaron en los de la mercenaria —claro que él no sabía que ahora Reika la controlaba—. El jōnin se acercó con paso tranquilo hasta colocarse a apenas un par de metros de ella.

Tus compañeras están muertas. Y a ti te va a pasar lo mismo si no empiezas a hablar, bien rápido, y de cosas que me gusten —amenazó con tono calmo—. ¿Dónde está el Trucho?

Pese a que el Uchiha se mantenía tranquilo, su mirada parecía sugerir que iba completamente en serio, y el aura de su chakra se arremolinaba a su alrededor para producir un efecto ligeramente intimidante en quienes le observaban.
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Reika Sin conexión
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#69
«Lo que tienes de musculosa, tambien te sobra de lenta» quiza con su fisico, la bruta si fuera veoz, pero la rubia se referia a la agudeza mental, la cual, Reika agradecia que justo en este apartado fuera mejor que la matona.

Desde su nueva altura vio su cuerpo original caer inconsciente sobre el calvo, pero todavia faltaban dos matonas, ahora no solo debia defender a su compañero, sino tambien a su propio cuerpo «...y Akame desaparec...» no estaria terminando de completar su pensamiento cuando el Jounin Uzujin aparecio en frente a ella.

Tus compañeras están muertas. Y a ti te va a pasar lo mismo si no empiezas a hablar, bien rápido, y de cosas que me gusten —amenazó con tono calmo—. ¿Dónde está el Trucho?

«¿Ya las asesino? ¿Y eso de sus ojos que es?» se pregunto la kunoichi al tenerlo frente a frente «Tiene que saber que soy yo...puedo dejarla asesinar a ella tambien y liberarme justo para no recibir daño»

-Espera Akame-san dijo con la voz de la mercenaria -Soy Yamanaka Reika, controlando el cuerpo de esta mujer- dijo con voz calma...algo le decia que el Uchiha iba en serio -¿Tienes con que amarrar este cuerpo o tal vez esposas? te lo contare una vez la libere de mi tecnica y si necesitas pruebas de que soy yo, solo pregunta y lo sabras- mientras hablaba, estregaba sus manos en señal de que se entregaba para ser esposada voluntariamente.
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Uchiha Akame Sin conexión
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#70
El primer instinto de Akame ante la reacción de la matona fue el de tirarse encima de ella y reducirla con alguna llave —y una buena cantidad de golpes en la cabeza—, pero algo le detuvo. La forma de expresarse de aquella tipa, y el hecho de que conociese el nombre completo de Reika, eran tan sólo indicios de que allí había algo raro. Cauto, el jōnin optó por hacerle caso a la sicaria —a medias— y tras sacar una bobina de hilo ninja, cortó una buena sección y ató las muñecas de aquella tipa a su espalda.

Sólo entonces se apartó de ella y miró el cuerpo inconsciente de Reika.

¿Y bien?

Cuando la kunoichi cumpliese su palabra, Akame quedaría totalmente asombrado por lo que acababa de ver.

¿Cómo... Cómo has hecho eso? —preguntó, estupefacto. «¿Un jutsu que permite controlar el cuerpo de otras personas contra su voluntad? ¿Existe siquiera una técnica tan poderosa?»—. Es una técnica secreta, ¿verdad?

Sea como fuere, tenían cosas más apremiantes que hacer. Karamaru, inconsciente hasta el momento, empezó a convulsionar violentamente y a echar espuma por la boca.

Maldita sea, el efecto de mi antídoto debe estar pasando. Si no hacemos algo rápido el calvo se nos va a morir.

Justo en ese momento la sicaria recobraba la consciencia. Todavía aturdida, la corpulenta mujer trató de zafarse —sin éxito— de sus ataduras.

¿¡Qué mierda...!? ¿¡Qué me habéis hecho, hijoputas!? —quiso saber la sicaria—. Comemierdas, ¡¡estáis muertos!! ¡Vosotros estáis muertos, en cuanto el Trucho se entere...!

Akame le propinó un feroz puntapie en la boca, que le cortó las amenazas de raíz y le hizo saltar varios dientes. Con la boca llena de sangre, la matona se revolvió de dolor, pero no volvió a protestar.

Reika-san, ¿tu técnica te permite leerle la mente a la gente? ¿Tienes algún jutsu de interrogación? Porque ahora sería un excelente momento para usarlo. Tenemos que averiguar dónde está ese tal Trucho, y rápido. Karamaru-san necesita asistencia médica...

El jōnin formó un sello muy particular, y al instante dos copias exactas de sí mismo surgieron junto a los ninjas.

Llevadlo al pueblo y buscad ayuda médica, ¡rápido! —ordenó el original.

Los Kage Bunshin cogieron el cuerpo de Karamaru en volandas y abandonaron la escena.
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Reika Sin conexión
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#71
Era una suerte que Akame decidiera escuchar las palabras de la bruta y, por sobre todas las cosas, que comprendiera de que no era la bruta quien le hablaba, cuando la mujer estiro sus brazos el Uzujin la ató con las manos en la espalda, la rubia sintió la incomodidad que le provocaba esa situación pero ya pronto terminaría.

¿Y bien?

La kunoichi libero a la mujer de su técnica y de a poco tanto la Amejin como la bruta fueron recobrando el control de sus respectivos cuerpos

¿Cómo... Cómo has hecho eso? —preguntó el Uzujin claramente sorprendido. Es una técnica secreta, ¿verdad?

-Asi es...y asumo que el genjutsu de hace rato lo pudiste atravesar gracias a ese par de ojos rojos ¿verdad?- cualquier tipo de conversación que se podía dar entre dos personas que se estaban descubriendo cosas interesantes el uno del otro, se vio finalizada cuando el pobre Karamaru comenzó a convulsionar bruscamente.

Maldita sea, el efecto de mi antídoto debe estar pasando. Si no hacemos algo rápido el calvo se nos va a morir.

Justo en ese momento la sicaria recobraba la consciencia. Todavía aturdida, la corpulenta mujer trató de zafarse —sin éxito— de sus ataduras.

¿¡Qué mierda...!? ¿¡Qué me habéis hecho, hijoputas!? —quiso saber la sicaria—. Comemierdas, ¡¡estáis muertos!! ¡Vosotros estáis muertos, en cuanto el Trucho se entere...!

Akame le propinó un feroz puntapié en la boca, que le cortó las amenazas de raíz y le hizo saltar varios dientes. Con la boca llena de sangre, la matona se revolvió de dolor, pero no volvió a protestar

-Asi se sienten los aldeanos que tanto golpean pedazo de mierda...- quiso seguir con los insultos y todavía mas, propinarle algo mas de castigo físico, pero en este momento Karamaru era lo mas importante

Reika-san, ¿tu técnica te permite leerle la mente a la gente? ¿Tienes algún jutsu de interrogación? Porque ahora sería un excelente momento para usarlo. Tenemos que averiguar dónde está ese tal Trucho, y rápido. Karamaru-san necesita asistencia médica...

-No puedo analizar su mente profundamente pero tratare de ver si encuentro algo- fue su respuesta, su actual telepatia solo le alcanzaba para leer pensamientos puntuales del momento «Ojala este usando su cerebro ahora...si es que lo tiene» posó su mano en la frente de la matona, aunque en realidad no lo necesitaba y trato de concentrarse para ver si podía enterarse de algo.

Llevadlo al pueblo y buscad ayuda médica, ¡rápido! — escucho la orden de Akame, luego de haber escuchado dos explosiones pequeñas, la rubia estaba concentrada y de ojos cerrados, por tanto no pudo ver de que se trataba de dos clones de sombra creados por Akame y quienes se llevaban al calvo para ser atendido en su situación


¤ Yamanaka Ichizoku no Terepashī
¤ Télepatía del Clan Yamanaka
- Tipo: Apoyo
- Rango: D
- Requisitos: Yamanaka 10
- Gastos: 2 CK/turno, por persona
- Daños: -
- Efectos adicionales: Comunicación a distancia
- Sellos: Ninguno
- Velocidad: Instantánea
- Alcance y dimensiones: 20 metros, línea recta
Esta técnica permite al usuario comunicarse telepáticamente con otras personas sin importar la distancia que los separe; y podrá escuchar los pensamientos de estos. Además, también puede transferir esta capacidad a otra persona tocando su frente.
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Uchiha Akame Sin conexión
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#72
Pero la técnica de Reika no surtió efecto alguno. Todo cuanto pudo oír fue un enjambre de furiosas abejas, un chirrido de pájaros asustados que le impidió escuchar nada más. Estaba claro que aquella técnica no había sido pensada para los interrogatorios telepáticos, sino para permitir la comunicación voluntaria entre usuario y recipiente. Así pues, la Yamanaka no lograría extraer una sola palabra.

Akame, desesperado, tomó a la matona de un brazo y trató de arrastrarla hacia el zulo. Pesaba demasiado —debido a su corpulenta complexión—, tanto que el ninja fue incapaz de moverla más de un par de metros. Entonces se volvió hacia Reika, pidiendo ayuda.

Échame una mano —pidió—. Vamos a llevarla a un lugar más... Privado. Ahí seguro que se le suelta la lengua.

Mientras la víctima gruñía, todavía con la boca llena de sangre, y se revolvía inútilmente, Akame trataría de arrastrarla hasta la trampilla que daba acceso a las escaleras. Una vez allí —con ayuda de Reika— la tiraría sin miramientos por el hueco de las escaleras. «Espero que no se rompa el cuello...» La otra aulló de dolor por la caída, pero sus propios lamentos confirmaron que seguía viva. Entonces Akame, todavía con el sangriento Dōjutsu del clan Uchiha brillando en sus ojos, descendió por la escalerilla metálica y cerró la portezuela tras de él.

Espérame fuera, Reika-san...




Al cabo de una larguísima media hora, Akame salió del zulo. No parecía que tuviera las manos manchadas de sangre, aunque sí que se podía notar el cansancio en su mirada, donde el Sharingan no había dejado de brillar. Tras de sí cerró la trampilla que llevaba al zulo y luego se volteó hacia Reika.

Ha dicho todo lo que sabía... Nadie por aquí conoce la identidad del Trucho, pero por suerte esta tipeja es una de sus matonas a sueldo. Suelen reunirse con él mensualmente para cobrar, aunque este hampón va con el rostro tapado; como te digo, su verdadera identidad es un misterio para todos en Colapescado, incluso para sus empleadas. Sin embargo... No lo es para mí. Ya no. El tipo tiene una red de distribución y almacenamiento bien montada aquí, los aldeanos le temen y cuenta con suficiente músculo a sueldo para hacerse respetar sin siquiera mostrar su rostro —por la historia que contaba Akame, parecía que se estaba guardando algo—. Sin embargo, no es tan listo como él se cree... Porque, Reika-san, ya sé quién es —confirmó el jōnin con tono lúgubre, sin duda había oído algo que le inquietaba—. El Trucho Torcido es...




Karamaru despertaría para notar el suave tacto de unas sábanas envolviendo su cuerpo. Sus ojos poco a poco irían acostumbrándose a la luz de la habitación, que era bastante escasa pero aun así le molestaba tras apenas despertar. Se encontraba tumbado sobre una cama austera, doble, en una habitación que parecía propia de un matrimonio. Había una pequeña mesa de escritorio con una silla y un armario ropero, pero aparte de eso la decoración era sumamente escasa.

¡Shinobi-kun! Por fin has despertado.

Una voz conocida y amigable le saludaría desde la puerta. Allí se encontraba Yemi Sin Yemas, el cocinero del puesto de pescado rebozado en el que habían comenzado las pesquisas de los ninjas. No llevaba su clásica indumentaria de cocinero, sino un kimono simple de color verde oliva y un sencillo obi rojo oscuro en la cintura.

Tu compañero... Bueno, tus compañeros, más bien... Te trajeron aquí. ¡Estabas completamente ido! Dijeron que habías comido algo en mal estado, pero desde luego que parecía más bien una intoxicación, y de las gordas.

Yemi Sin Yemas se acercó al lecho donde reposaba el joven shinobi.

Por suerte tenía a mano uno de los remedios caseros de mi abuela. Me dejó un libro entero de recetas naturales que funcionan como mano de Ame no Kami para sanar cualquier dolencia y poner el cuerpo a tono. Pero dime, shinobi-san, ¿qué ha ocurrido?




Akame se cruzó de brazos.

... Yemi Sin Yemas.
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#73
-No, nada...no puedo sacarle nada Akame-san- dija la kunoichi de cabellos dorados al ver que no podia sacarle nada de informacion, solo podia oir insultos y maldiciones a los cuatro vientos dentro de su mente.

Échame una mano —pidió el Uchiha quien intentaba cargar a la matona—. Vamos a llevarla a un lugar más... Privado. Ahí seguro que se le suelta la lengua.

Ambos ninjas cargaron, como pudieron, el peso de la corpulenta sicaria, que se removía y gruñía escupiendo sangre por la boca. Sin miramientos, el Uzujin, decidió tirarla por el hueco hacia la guarida subterránea, por un momento la rubia se lo penso «¿Es necesario?» pero luego recordó todo el mal que hacían en el pueblo y se le pasó

Espérame fuera, Reika-san...

-Tranquilo... Aqui estaré- «Asumo que esta tambien va a terminar muerta...»



Ya kunoichi comenzaba a aburrirse ahi afuera, estaba claro que el Uchiha era mas que suficiente para esa loca, al menos su mente era lo suficientemente debil como para caer en el jutsu de la muchacha, pero despues de unos largos e interminables treita minutos Akame salio al fin. No tenia manchas de sangre, por lo que sea lo que haya hecho no fue violento, su vista se notaba cansada y sus ojos con el rojo sangre de antes

Ha dicho todo lo que sabía... Nadie por aquí conoce la identidad del Trucho, pero por suerte esta tipeja es una de sus matonas a sueldo. Suelen reunirse con él mensualmente para cobrar, aunque este hampón va con el rostro tapado; como te digo, su verdadera identidad es un misterio para todos en Colapescado, incluso para sus empleadas. Sin embargo... No lo es para mí. Ya no. El tipo tiene una red de distribución y almacenamiento bien montada aquí, los aldeanos le temen y cuenta con suficiente músculo a sueldo para hacerse respetar sin siquiera mostrar su rostro

-Bueno, eso explica porque nadie le conoce el rostro al sinverguenza este- dijo la joven sabiendo que algo mas se guardaba el Uzujin

—. Sin embargo, no es tan listo como él se cree... Porque, Reika-san, ya sé quién es —confirmó el jōnin con tono lúgubre, sin duda había oído algo que le inquietaba—. El Trucho Torcido es...

Akame se cruzó de brazos y el suspenso estaba matando a Reika

... Yemi Sin Yemas.

La cara de poker de Reika no se podía disimular de ninguna manera conocida por la humanidad, el hombre tan bueno que les había preparado tan buen manjar de papas y pescado había resultado ser un -¡¡¡GRANDISIMO HIJO DE PUTA!!!- fue la reacción, seguía de su silencio de sepultura que había hecho en un principio -¿Y en nuestras putas caras? ¡No puede ser!- con su cara de bueno les había bailado sabroso y salido con la suya mandando a cazar a las suyas

-Karamaru...- recordó a su compañero Amejin -¿Donde esta Karamaru?¿Esta bien?¿Lo están atendiendo?- recordó los efectos de aquella droga y quiso saber si ya se encontraba en tratamientos, pero también quería ir a romperle los dientes a Yemi.

«...Nunca me sentí tan burlada...»
Hablo - Pienso - Telepatía

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Karamaru Sin conexión
Sin ficha
Nivel: 14
Exp: 13 puntos
Dinero: 500 ryō
#74
Entre sueños y molestias el cuerpo del calvo comenzó a sentir de a poco nuevamente. Estaba envuelto y con la cabeza apoyada en una almohada, cómodo, e intentó acurrucarse pegando las sábanas y sus manos al torso. Dio vueltas hasta darse cuenta que estaba consciente de nuevo, que no estaba en su casa, que había pasado lo de aquella cosa.

Fue entonces cuando abrió los ojos nervioso y se levantó bruscamente quedando sentado en aquella cama. Al principio la luz no lo dejaba ver correctamente pero no tardó en ver a un hombre parado a su lado que comenzó a hablar a penas el monje se había recuperado.

¡Shinobi-kun! Por fin has despertado— y las palabras siguieron.

Karamaru escuchaba la mitad todavía un poco somnoliento. La cara se le hacía conocida y lo miró fijo entrecerrando los ojos tratando de encontrar en su memoria una persona que encajara en ese cuerpo. El edificio, el puerto, el puesto de pescado, la ciudad.

«Este no es...»

P-pues eso mismo...— tartamudeó el cenobita tomándose su tiempo en responder— Emmmm, creo que eso, comí algo que encontramos... una especie de pasta, sí, eso... una pasta.

Se suponía que tenía que ser algo dulce, un poquito picante tal vez, y muy rico. Producto de una planta medicinal, pero... no creo que haya sido lo mismo que conocía... no sé que pasó después de comer esa cosa.

Karamaru echó un ojo a la habitación nuevamente, ahora más despierto. La mirada terminó en aquel hombre al que seguía tratando de encontrar en su cabeza hasta que al final alcanzó una resolución dudosa.

Vos no sos… el del puesto de pescado... cómo era.... ¿Yemi sin... sin Yemas?
"El miedo es el camino al lado oscuro. El miedo lleva a la ira, la ira al odio, el odio al sufrimiento, y el sufrimiento al lado oscuro"  
-Maestro Yoda.


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