12/10/2017, 19:23
—Será mejor que te guardes los motes para otro momento, Kaido. Han secuestrado a Ayame, tenemos que irnos
Diría Daruu antes de girarse y volverse por donde habían venido.
«¿Secuestrado a Ayame...?»
No pudo evitar llevar su mirada entonces hasta su superior a cargo, de la misma manera en que haría Kaido.
—Necesitamos que te prepares y vengas con nosotros, Umikiba-kun
Las palabras del jōnin sería difíciles de cuestionar, ni siquiera el atrevido muchacho azul dejaría escapar alguna idiotez de sus labios y tan pronto como la orden llegó a él, se limitó a cumplirla.
Ayame desapareció ayer por la mañana. Lo último que sabemos de ella es que se dirigió a las Playas de Amenokami, así que ese será nuestro primer destino para buscar cualquier pista y reunirnos con Aotsuki Zetsuo y Amedama Kiroe, ambos Jōnin.
«Ya ha pasado un día desde que desapareció. Las Playas de Amenokami no están muy lejos pero no podremos llegar antes de que termine el día.»
Entonces escuchó mencionar a Aotsuki Zetsuo, más conocido como el Director del Hospital de Amegakure, aunque probablemente solo entre los que estaban metidos en el tema. Desde luego que el nombre de Amedama Kiroe le sonaba, la madre del propio Amedama Daruu y la proveedora del mejor pastel de fresa en toda la aldea.
Las palabras de Kaido volverían a centrar al joven médico, lo cierto era que se habían desplegado tres jōnin, un chuunin y dos genin para buscar a la joven Ayame. Parecía ser que la Arashikage no estaba dispuesta a escatimar en recursos cuando de su jinchuuriki se trataba.
El trío avanzaría entonces hasta donde se encontraba Daruu, allí tambien habría dos pedazos de pájaro, pero no eran aves comunes y corrientes, eran de...
¿...caramelo?
Curiosamente no parecían verse afectados por la lluvia.
—Koori-sensei ¿Cabemos los dos en uno de tus búhos?
«Sensei.»
Había un vinculo entre el joven Daruu y Aotsuki Kōri. Probablemente todos los que habían sido involucrados hasta el momento en la misión serían cercanos de una manera u otra a Ayame.
»Así me concentraré en mantener el jutsu y volarán más rápidos con ellos encima.
—Sólo hay una forma de saberlo.
Y sin intención alguna de perder tiempo, el habilidoso shinobi haría gala del alcance de sus poderes realizando un Kuchiyose no jutsu.
«Debe existir un método más apropiado que morderse el dedo...»
No pudo evitar pensar el joven médico en un punto. De todas formas, Kōri completaría su técnica y una nube de humo se manifestaría en el lugar, del interior de esta aparecería un gran búho
—Yukyō, sé que es un esfuerzo para ti, ¿pero te ves capaz de llevarnos a Daruu-kun y a mí hasta la playa de Amenokami sobre tu lomo?
—Las playas no quedan lejos, uuh uuh. Pero no podré volar tan rápido con el peso de ambos, uuh uuh.
No podía evitar sentir curiosidad por aquella enorme criatura, solo los shinobi y kunoichi con más rango lograban acceder a un contrato con alguna invocación. ¿O quizás era al revés? Quizás solo los shinobi y kunoichi que lograron conseguir un contraro lograban conseguir un rango alto.
Manase Mogura se dirigió al pájaro de caramelo del color que le correspondía y sin pensarlo demasiado se montó en él.
¡No pierdas la concentración o Umikiba-san y yo moriremos...! ¡Haz tu mejor esfuerzo, Daruu-san...!
Sintió la necesidad de advertirle a su viejo amigo lo que podría llegar a pasar en caso de que su mente no estuviese en armonía con la tarea que estaba a punto de realizar, pero trató de no sonar demasiado duro echando mano a ese tono jocoso que a veces usaba.
Diría Daruu antes de girarse y volverse por donde habían venido.
«¿Secuestrado a Ayame...?»
No pudo evitar llevar su mirada entonces hasta su superior a cargo, de la misma manera en que haría Kaido.
—Necesitamos que te prepares y vengas con nosotros, Umikiba-kun
Las palabras del jōnin sería difíciles de cuestionar, ni siquiera el atrevido muchacho azul dejaría escapar alguna idiotez de sus labios y tan pronto como la orden llegó a él, se limitó a cumplirla.
Ayame desapareció ayer por la mañana. Lo último que sabemos de ella es que se dirigió a las Playas de Amenokami, así que ese será nuestro primer destino para buscar cualquier pista y reunirnos con Aotsuki Zetsuo y Amedama Kiroe, ambos Jōnin.
«Ya ha pasado un día desde que desapareció. Las Playas de Amenokami no están muy lejos pero no podremos llegar antes de que termine el día.»
Entonces escuchó mencionar a Aotsuki Zetsuo, más conocido como el Director del Hospital de Amegakure, aunque probablemente solo entre los que estaban metidos en el tema. Desde luego que el nombre de Amedama Kiroe le sonaba, la madre del propio Amedama Daruu y la proveedora del mejor pastel de fresa en toda la aldea.
Las palabras de Kaido volverían a centrar al joven médico, lo cierto era que se habían desplegado tres jōnin, un chuunin y dos genin para buscar a la joven Ayame. Parecía ser que la Arashikage no estaba dispuesta a escatimar en recursos cuando de su jinchuuriki se trataba.
El trío avanzaría entonces hasta donde se encontraba Daruu, allí tambien habría dos pedazos de pájaro, pero no eran aves comunes y corrientes, eran de...
¿...caramelo?
Curiosamente no parecían verse afectados por la lluvia.
—Koori-sensei ¿Cabemos los dos en uno de tus búhos?
«Sensei.»
Había un vinculo entre el joven Daruu y Aotsuki Kōri. Probablemente todos los que habían sido involucrados hasta el momento en la misión serían cercanos de una manera u otra a Ayame.
»Así me concentraré en mantener el jutsu y volarán más rápidos con ellos encima.
—Sólo hay una forma de saberlo.
Y sin intención alguna de perder tiempo, el habilidoso shinobi haría gala del alcance de sus poderes realizando un Kuchiyose no jutsu.
«Debe existir un método más apropiado que morderse el dedo...»
No pudo evitar pensar el joven médico en un punto. De todas formas, Kōri completaría su técnica y una nube de humo se manifestaría en el lugar, del interior de esta aparecería un gran búho
—Yukyō, sé que es un esfuerzo para ti, ¿pero te ves capaz de llevarnos a Daruu-kun y a mí hasta la playa de Amenokami sobre tu lomo?
—Las playas no quedan lejos, uuh uuh. Pero no podré volar tan rápido con el peso de ambos, uuh uuh.
No podía evitar sentir curiosidad por aquella enorme criatura, solo los shinobi y kunoichi con más rango lograban acceder a un contrato con alguna invocación. ¿O quizás era al revés? Quizás solo los shinobi y kunoichi que lograron conseguir un contraro lograban conseguir un rango alto.
Manase Mogura se dirigió al pájaro de caramelo del color que le correspondía y sin pensarlo demasiado se montó en él.
¡No pierdas la concentración o Umikiba-san y yo moriremos...! ¡Haz tu mejor esfuerzo, Daruu-san...!
Sintió la necesidad de advertirle a su viejo amigo lo que podría llegar a pasar en caso de que su mente no estuviese en armonía con la tarea que estaba a punto de realizar, pero trató de no sonar demasiado duro echando mano a ese tono jocoso que a veces usaba.
Hablo - Pienso
![[Imagen: tumblr_n5t2e2FGOB1qdlh1io1_400.gif]](http://37.media.tumblr.com/558c2e1c267df90a286176aac05ed02d/tumblr_n5t2e2FGOB1qdlh1io1_400.gif)