31/05/2020, 18:44
—Es un jōnin de Amegakure y el aspirante a campeón junto a Datsue. Le conocí hace un tiempo, participó en el examen de Chūnin en Uzushiogakure... La verdad es que puedo afirmar que es un amigo, un amigo de la Tormenta, como Ayame
—Nada más comenzar llenó el estadio de niebla, ¡de niebla! Desde fuera no se vio nada . Y comenzó a volar, con alas de agua, me parecía impresionante, pero no fui capaz de alcanzarla hasta el final, y luego me taladró con su agua... No me dio cuartelillo. Supongo que, si me hubiera acercado, quizá hubiese tenido alguna oportunidad, pero no pasa nada, ¡a la próxima!
—Puff… Qué putada, tía. Contra esa técnica no hay mucho que hacer. Bueno, sí, ejecutar el Sunshin y alejarte. Pero buena suerte haciendo eso en un ring limitado. Yo me enfrenté a esa técnica en dos ocasiones, una contra Daruu, de hecho. El tío me acertaba los golpes y yo no veía un carajo. ¿Qué demonios haces contra eso?
Como kunoichi recien graduada cuya única técnica poderosa era una técnica de aldea y no propia, Hana escuchaba con atención y emoción las historias de Eri y Datsue. Sus narraciones eran grandilocuentes, llenas de poderosas técnicas y grandes historias.
Al final, pareció que Datsue les preguntaba algo. Y solo podía pensar que lo parecía porque ¿qué demonios iba a poder decir ella? Si ni siquiera podía enfrentarse a una espada. Apretó un poco el vaso y contestó a Datsue con más dudas en su voz que en su cabeza.
— Pues... ¿golpeandolo todo? Si lo revientas todo, seguro que le das. — se oyó a sí misma y rápidamente reculó — ¡Datsue! ¡No lo revientes todo! Perder es parte de la vida.
—Nada más comenzar llenó el estadio de niebla, ¡de niebla! Desde fuera no se vio nada . Y comenzó a volar, con alas de agua, me parecía impresionante, pero no fui capaz de alcanzarla hasta el final, y luego me taladró con su agua... No me dio cuartelillo. Supongo que, si me hubiera acercado, quizá hubiese tenido alguna oportunidad, pero no pasa nada, ¡a la próxima!
—Puff… Qué putada, tía. Contra esa técnica no hay mucho que hacer. Bueno, sí, ejecutar el Sunshin y alejarte. Pero buena suerte haciendo eso en un ring limitado. Yo me enfrenté a esa técnica en dos ocasiones, una contra Daruu, de hecho. El tío me acertaba los golpes y yo no veía un carajo. ¿Qué demonios haces contra eso?
Como kunoichi recien graduada cuya única técnica poderosa era una técnica de aldea y no propia, Hana escuchaba con atención y emoción las historias de Eri y Datsue. Sus narraciones eran grandilocuentes, llenas de poderosas técnicas y grandes historias.
Al final, pareció que Datsue les preguntaba algo. Y solo podía pensar que lo parecía porque ¿qué demonios iba a poder decir ella? Si ni siquiera podía enfrentarse a una espada. Apretó un poco el vaso y contestó a Datsue con más dudas en su voz que en su cabeza.
— Pues... ¿golpeandolo todo? Si lo revientas todo, seguro que le das. — se oyó a sí misma y rápidamente reculó — ¡Datsue! ¡No lo revientes todo! Perder es parte de la vida.