5/10/2020, 12:30
(Última modificación: 5/10/2020, 12:31 por Amedama Daruu.)
Hanabi se quedó mirando a Shukaku muy serio. Sí, claro que era consciente de ello. Pero habían pasado muchas cosas. Había entendido muchas cosas. Y en el fondo, porque era como era, pensaba que ahí dentro había algo más que orgullo y un preocupante sadismo. Pero no dijo nada. Prefirió disfrutar del halago, si es que se le podía llamar así, de Shukaku, y dejó que el bijū se centrase en Datsue. Se dio la vuelta hacia Reiji.
—No, será mejor que Katsudon no se entere todavía —dijo—. No solo necesito amigos de confianza. Necesito amigos de confianza y que sepan mantener secretos. Sabes que quiero mucho a Don, pero no es su... ¿don? —Se encogió de hombros—. En fin, nos vemos mañana, chicos. Llevaré las bebidas. Eri, me alegro de verte. —Sonrió. Saludó con la mano y se dio la vuelta.
Pese a todas las cosas que habían pasado, la mente de Hanabi seguía centrada en una única cosa. Lo del nuevo genin bijū del puerto era una nimiedad si se tenía en cuenta lo que podía ocurrir en el país. Quizás, fuera incluso un agravante.
No quería aguarles la fiesta a sus shinobi. Pero todo indicaba que...
—No, será mejor que Katsudon no se entere todavía —dijo—. No solo necesito amigos de confianza. Necesito amigos de confianza y que sepan mantener secretos. Sabes que quiero mucho a Don, pero no es su... ¿don? —Se encogió de hombros—. En fin, nos vemos mañana, chicos. Llevaré las bebidas. Eri, me alegro de verte. —Sonrió. Saludó con la mano y se dio la vuelta.
Pese a todas las cosas que habían pasado, la mente de Hanabi seguía centrada en una única cosa. Lo del nuevo genin bijū del puerto era una nimiedad si se tenía en cuenta lo que podía ocurrir en el país. Quizás, fuera incluso un agravante.
No quería aguarles la fiesta a sus shinobi. Pero todo indicaba que...
Fin de la trama.
