18/03/2021, 00:41
«Esto no me gusta nada». Pensó Daigo, mirando a su alrededor. «Aunque quizás, siendo tantos, no se fijen si Ranko y yo intentamos escabullirnos».
Aunque claro, eso era mucho más fácil decirlo que hacerlo, no por lo regular que se les daba el sigilo a ambos por lo general, ni porque probablemente no consigan ni llegar a moverse apropiadamente en cuanto la marea de gente empiece a moverse, sino porque la marea de gente no iba a llegar a moverse en primer lugar.
«¿¡La guerrilla nos ataca!?»
Intentó girarse para retirarse junto a Ranko, pero ni siquiera tuvo tiempo de moverse.
Confusión, calor, dolor.
Escombros, ceniza, dolor.
Gritos, sangre, dolor.
Dolor, dolor, dolor.
El peliverde cayó al suelo, aturdido por las estruendosas explosiones, pero sobre todo por la cantidad de gritos de dolor que se clavaban en su pecho casi como si pudiese él sentir su dolor, y si no se movía rápido, pronto lo sentiría realmente.
Durante las explosiones, el joven acabó cayendo boca abajo en el suelo justo frente a una sombra que se intentaba abalanzar sobre él y Ranko.
No tuvo tiempo para pensar en nada y lo único que sabía con seguridad es que su único aliado presente era Ranko y que debían salir de allí y ponerse a salvo lo antes posible.
Concentrando una buena cantidad de chakra en los músculos de sus piernas, el boxeador se impulsó con sus manos y se levantó de un potentísimo salto que destrozó el suelo a su alrededor, desestabilizando a todo el mundo cinco metros a la redonda y lanzándose directamente a la sombra para pegarle un cabezazo en el estómago (27 PV).
— ¡Sagisō-chan, tenemos que movernos!
Aunque claro, eso era mucho más fácil decirlo que hacerlo, no por lo regular que se les daba el sigilo a ambos por lo general, ni porque probablemente no consigan ni llegar a moverse apropiadamente en cuanto la marea de gente empiece a moverse, sino porque la marea de gente no iba a llegar a moverse en primer lugar.
¡¡BAAAAAUUUMMM!!
«¿¡La guerrilla nos ataca!?»
Intentó girarse para retirarse junto a Ranko, pero ni siquiera tuvo tiempo de moverse.
¡¡BAAAAAUUUMMM!!
Confusión, calor, dolor.
¡¡BAAAAAUUUMMM!!
Escombros, ceniza, dolor.
¡¡BAAAAAUUUMMM!!
Gritos, sangre, dolor.
¡¡BAAAAAUUUMMM!!
Dolor, dolor, dolor.
El peliverde cayó al suelo, aturdido por las estruendosas explosiones, pero sobre todo por la cantidad de gritos de dolor que se clavaban en su pecho casi como si pudiese él sentir su dolor, y si no se movía rápido, pronto lo sentiría realmente.
Durante las explosiones, el joven acabó cayendo boca abajo en el suelo justo frente a una sombra que se intentaba abalanzar sobre él y Ranko.
No tuvo tiempo para pensar en nada y lo único que sabía con seguridad es que su único aliado presente era Ranko y que debían salir de allí y ponerse a salvo lo antes posible.
Concentrando una buena cantidad de chakra en los músculos de sus piernas, el boxeador se impulsó con sus manos y se levantó de un potentísimo salto que destrozó el suelo a su alrededor, desestabilizando a todo el mundo cinco metros a la redonda y lanzándose directamente a la sombra para pegarle un cabezazo en el estómago (27 PV).
— ¡Sagisō-chan, tenemos que movernos!
![[Imagen: IMG-20210515-202948-586.png]](https://i.ibb.co/fqtcMG8/IMG-20210515-202948-586.png)
¡Muchas gracias a Nao por el sensual avatar y a Ranko por la pedazo de firma!
Team pescado.