9/05/2021, 13:55
Tras aquel golpe, un aracnido salto sobre su pelo al que le dirigió una mirada confusa y algo desagradable. ¿A quien coño le agradaba llevar una araña tan grande encima? Ugh. Aunque tampoco es que le tuviera miedo. Acto seguido, esta saltaría para darle un mordisco directo al cuello. El enmascarado, ahora despojado de su disfraz gimoteaba clemencia mientras seguramente intentaba quitarse la araña de encima.
— ¿Pero qué...? — Se trataba del dueño de una panadería cercana a su casa la cual visitaba con frecuencia.
¿Y este era quien clamaba sobre la revolución? Sabría en parte sobre el sufrimiento y el dolor que había pasado la villa cuando los vacíos de poder. ¿Entonces porque coño quería esto? ¿Tan mal lo estaba tratando el gobierno actual como para aceptar otra guerra civil en la villa? Otro buen montón de años de miseria, implantados además directamente usando la fuerza y posteriormente el terror por esta misma. Kintsugi había traido algo de estabilidad tras el sacrificio de Kenzou, pero el país seguramente no estaba dispuesto para otra guerra civil.
Y hablando de la Reina Mariposa que por la puerta asoma...
Un familiar grito llamaría su atención, forzando a girar la cabeza para ver el origen de esta. Y no era otra persona si no Kintsugi haciendo uso de toda su grandeza; unas enormes alas de mariposa se desplegaron a su espalda tras un estallido de chakra elevándose posteriormente, seguidos de un inspirador discurso y rematando con una orden sencilla y directa. Recuperar su tierra.
Sonrió, y crujió sus nudillos haciendo que tras el último "crack" unas visibles chispas rodeasen sus brazos de forma irregular tanto en intervalos como zonas y formas.
— Recuperémosla. A golpe limpio.
Parecía una abierta guerra civil y pese a que eran conocidos como buenos negociantes, entre ellos la única forma de diálogo que conocían era a golpes.
— ¿Pero qué...? — Se trataba del dueño de una panadería cercana a su casa la cual visitaba con frecuencia.
¿Y este era quien clamaba sobre la revolución? Sabría en parte sobre el sufrimiento y el dolor que había pasado la villa cuando los vacíos de poder. ¿Entonces porque coño quería esto? ¿Tan mal lo estaba tratando el gobierno actual como para aceptar otra guerra civil en la villa? Otro buen montón de años de miseria, implantados además directamente usando la fuerza y posteriormente el terror por esta misma. Kintsugi había traido algo de estabilidad tras el sacrificio de Kenzou, pero el país seguramente no estaba dispuesto para otra guerra civil.
Y hablando de la Reina Mariposa que por la puerta asoma...
Un familiar grito llamaría su atención, forzando a girar la cabeza para ver el origen de esta. Y no era otra persona si no Kintsugi haciendo uso de toda su grandeza; unas enormes alas de mariposa se desplegaron a su espalda tras un estallido de chakra elevándose posteriormente, seguidos de un inspirador discurso y rematando con una orden sencilla y directa. Recuperar su tierra.
Sonrió, y crujió sus nudillos haciendo que tras el último "crack" unas visibles chispas rodeasen sus brazos de forma irregular tanto en intervalos como zonas y formas.
— Recuperémosla. A golpe limpio.
Parecía una abierta guerra civil y pese a que eran conocidos como buenos negociantes, entre ellos la única forma de diálogo que conocían era a golpes.