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Estamos en Cargando..., Cargando... del año Cargando....
Situación actual: Tras la reunión mantenida por los Kage en el Valle de los Dojos, se ha firmado una renovada Alianza de las Tres Grandes. Uzushiogakure, Kusagakure y Amegakure unen fuerzas contra la invisible amenaza de los Ocho Generales de Kurama. Así, sus ninjas prometen velar por la paz y colaborar compartiendo cualquier información que obtengan de estos, tanto como garantizar la seguridad de los tres Guardianes jinchuuriki, Uchiha Datsue, Eikyuu Juro y Aotsuki Ayame.

Se está construyendo un complejo circuito de vías de ferrocarril a lo largo y ancho de Oonindo. Se prevee que el servicio de trenes del continente se inaugure a principios de Viento Gris. Al mismo tiempo, en secreto, se está instalando una red de telefonía internacional para altos cargos. Este es un secreto que los shinobi han jurado guardar para sí mismos. El teléfono está disponible de forma local en cada una de las aldeas, y aunque en Amegakure ya existía, en Uzushiogakure y Kusagakure está suponiendo toda una revolución.
¡Llueve Nueve!
#1
Era una noche silenciosa en la casa de los Aotsuki. Zetsuo tenía turno de guardia en el hospital, y Kori dormía plácidamente en su propia habitación. Sólo el sonido de sus suaves ronquidos interrumpía aquella quietud. Hasta ahora.

Una súbita nube de humo estalló en la habitación de Ayame, y la muchacha apareció tirada en el suelo de cualquier manera. Quedaba claro que, aunque había conseguido dominar el Chisio Kuchiyose tras largas semanas de entrenamiento, aún le faltaba mucho para aprender a aparecerse de pie y no de aquellas formas tan ridículas. Poco le importó en ese momento. Ayame se levantó de golpe y lo primero que hizo fue encender la lamparita de su mesita de noche para no estar a oscuras y después se puso a dar vueltas por la habitación, sumamente nerviosa. Kaido. Acababa de ver a Kaido en aquel callejón de Tanzaku Gai. Arriba y abajo. Esa piel azul y esos cabellos eran inconfundibles. ¿Y había llamado a Calabaza "Akame"? Arriba y abajo. Ayame respiró hondo de forma entrecortada, tratando de ordenar sus pensamientos. ¡Se suponía que ambos estaban muertos! Kaido había sido asesinado durante su misión de infiltración en esa Banda Organizada, el Dragón Rojo; a Akame lo había matado uno de aquellos Generales.

¿Cómo no me has avisado como hiciste con Datsue? —preguntó en un susurró, aparentemente hablando sola.

Pero ella nunca estaba sola.

«No tenía manera de saberlo, ese tal Calabaza, si de verdad es el Uchiha, ya no tiene a Shukaku con él. Se supone que las dos mitades se unieron en el otro Uchiha después de...»

¿P... pero cómo es posible? ¡Se supone que cuando nos quitan el bijuu morimos! Y si de verdad es él, ¿por qué...?

«No lo sé, Señorita.»

Ayame se detuvo de golpe, con los ojos abiertos como platos. El Kage Bunshin que había dejado para recopilar información se había deshecho, devolviéndole todo lo que había pasado en aquel breve lapso de tiempo de apenas un minuto. Sus manos temblaron, y una única lágrima rodó por su mejilla.

Con las piernas temblorosas y la habitación dándole vueltas, Ayame se abalanzó sobre la cama y se llevó una mano al oído izquierdo.

S... se suponía que tenía que... —murmuró para sí, haciendo memoria para recordar las instrucciones para activar aquel cacharro. Entonces acumuló un poco de chakra en el sello que escondía allí, y comenzó a hablar entre susurros—. ¿Nueve llueve? ¿Llueve llueve? ¿Mueve mueve? —preguntó, terriblemente angustiada—. ¡¿Daruu?! ¡¿Datsue?! ¡Por favor, responded, es muy urgente!
[Imagen: aDoDAhc.png][Imagen: hd6P8qU.gif]

· En la habitación de Ayame, en Amegakure (Primera Flor, 219)

No respondo dudas por MP.
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#2
Datsue negaba con la cabeza una y otra vez.

No sé, tía, no sé…

Por favor… Por favor, Datsue, por favor. Perdóname…

Ella se acercaba y le agarraba por la camisa. Él retrocedía un paso y se hacía el remolón.

Me rompiste el corazón, Aiko…

¡No sabía lo que hacía! Estaba confundida, ¡perdida! Yo… Yo… ¡Yo te quiero a ti! ¡Quiero estar contigo! Por favor… Déjame… compensarte. Seguro que se me ocurre algo.

«¡Vaya! Vaya…» Ella se aproximó tanto a él que sintió el aliento de ella en su boca. Esta vez no se alejó.

Ah, ¿sí? Y… —rio, nervioso—. Y… ¿qué se te ocurre? ¿En qué estás pen…?

Nueve llueve.

¿Ein?

Llueve llueve.

¿Llueve llueve? —¿Qué era, una práctica sexual que se había puesto ahora de moda entre las nuevas generaciones? Se le ocurrían un par de cosas que podían tener que ver con la frase, pero no estaba seguro de si…

¿Mueve mueve?

¿Cómo que mueve mueve? A ver, Aiko-chan, decídete...

¡Daruu!

¿¿¡¡QUUUUUUEEEEEEÉ!!?? ¡¿Cómo que te decides por Daruu!? P-peropero... ¡¿LO DICES EN SERIO!?

¡¿Datsue?! ¡Por favor, responded, es muy urgente!

Datsue saltó de la cama del susto y cayó de morros al suelo. ¿Qué había sido eso? Estaba teniendo el sueño más bonito del mundo cuando de repente…

¿¡El sello!? —todavía algo confuso y aturdido, quiso levantarse de golpe, llevándose otro tremendo castañazo al chocar con la parte posterior de la cabeza contra la mesita de noche—. Me cago en... ¡¡¡AAAAAAAAGGGGGGHHHH!!!

¿Conocen esos golpes en el dedo del pie contra un bordillo? Pues este tuvo efectos similares. Al principio, sintió adormecimiento en la zona, para que justo instantes después el dolor le atravesase la carne como el filo de un kunai.

Se palpó la cabeza mientras daba vueltas en el suelo. No había sangre, pero sí un gran chichón.

Ayayayayaayayyy… —Joder, cómo dolía. Tardó otros instantes más en recordar por qué estaba así. Aunque ahora, la duda le corroía. ¿Había sido todo un sueño? ¿O realmente Ayame le había hablado por el sello?—. ¿A… Ayame? ¿Me has hablado? —susurró, activando la Hermandad Intrépida que les unía.
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP!

Grupo 2:
Datsue y Akame, (Ceniza, 218), Poder 60

Grupo 4:
Datsue, Nabi, Stuffy y Eri, (Despedida, 218), Poder 60

Grupo 5:
Datsue y Soroku, (Viento Gris, 218), Poder 60

Grupo 7:
Datsue y Juro, (Aliento Nevado, 218), Poder 60

Grupo 9:
Datsue y Daruu, (Primera Flor, 219), Poder 60

[Imagen: e374e059913de8f936bec584d97155e2.png]
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#3
Daruu cayó suavemente y su caída se vio acolchada por el más sabroso de los quesos fundidos. Mmh. Remolón, se dio la vuelta y se abrazó a un redondito y mullidito trozo de peperoni. Los trozos de peperoni no son mulliditos, claro. Pero en aquél mundo tan feliz sí que lo eran.

Ay... qué rica está mi cama... —susurró, y le dio un bocado al trozo de peperoni. Dios, qué buena estaba esa pizza. Qué cómoda era esa pizza.

Su lecho triangular se precipitaba en compañía de otros. En esos trozos no había nadie, pero Daruu podía saltar de uno al otro sólo con pensarlo. Cada uno era de un sabor, y los había de los más extraños que había visto en su vida.

«El paraíso...»

De pronto, algo azul y enorme subió frente a él. Lo detectó por el rabillo del ojo, pero al principio no le prestó atención.

«¿Nueve llueve?»

«¿Eh...?»

«¿Llueve llueve?»

«Que te calles...»

«¿Mueve mueve?»

Daruu abrió los ojos.

Había un pez. Un atún enorme, con ojos negros. Le observaba de frente.

¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAH!!

¡¿Daruu?! ¡¿Datsue?! ¡Por favor, responded, es muy urgente!











Daruu despertó, cubierto de sudor frío. El sello. ¡El sello! ¡Ayame le estaba hablando por el sello!

Dios, Ayame, por favor —advirtió en un susurro, dejándose caer en el colchón—. ¡No grites, vas a despertar a mi madre! —Suspiró—. ¿Qué pasa? Son las dos de la madrugada. ¿Estás bien? ¿Necesitas ayuda? ¿Dónde estás?
— En un poste de madera del embarcadero de las Costas del Remolino, en Uzushiogakure (Ceniza, año 218)
— En el pergamino de invocación, en casa de Daruu, Amegakure (Augurio, año 218)
— En la habitación de Daruu, Amegakure (Primavera, año 219)
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#4
Pasaron los segundos, y Ayame gimió angustiada. ¿Qué pasaba? ¿No les estaba llegando su mensaje? Era muy posible que ambos estuvieran durmiendo, dadas las horas que eran pero... ¿y si el sello no funcionaba? ¿Y si lo estaba activando mal?

¿A… Ayame? ¿Me has hablado? —escuchó entonces la susurrante voz de Datsue junto a su oído.

Era lo que había deseado, y aún así pegó un brinco, sobresaltada.

¡Ay, menos mal, funciona! —exclamó Ayame, profundamente aliviada.

Dios, Ayame, por favor —dijo la voz de Daruu a continuación—. ¡No grites, vas a despertar a mi madre! ¿Qué pasa? Son las dos de la madrugada. ¿Estás bien? ¿Necesitas ayuda? ¿Dónde estás?

¡Sí, sí! Lo siento, sé que es muy tarde... ¡pero era una emergencia! —se excusó, con un hilo de voz. Tal era la angustia que sentía que se moría por explicarlo todo, por vomitar todo lo que había sucedido aquella noche de golpe. Y a consecuencia de ello no sabía ni por dónde empezar sin que la tomaran por loca y hablaba más rápido de lo que realmente pretendía—. Estoy... ahora estoy en mi casa. Estoy bien, o eso creo. ¡No sé! ¡Pero eso no importa, no estamos hablando de mí! Es... es... —Ayame tuvo que respirar hondo al quedarse sin aire. Le temblaban las manos. Su corazón latía con fuerza. Las lágrimas rodaban por sus mejillas sin control—. Datsue, Daruu... Los he visto... Están... están vivos. Los dos están vivos...

»Umikiba Kaido... y Uchiha Akame.
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· En la habitación de Ayame, en Amegakure (Primera Flor, 219)

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#5
No había sido un sueño. Para su desgracia —en todos los sentidos—, no lo había sido. Daruu actuó a modo de Genjutsu: Kai, confirmándole con su sola voz que aquello no era una ilusión. Luego, Ayame la convirtió en una broma de mal gusto.

De muy mal gusto.

¿¡Que QUÉ!? —Sorpresa. Nervios. Rabia. Todos le impactaron de lleno, uno tras otro, sacándole de tres fuertes bofetadas de su somnolencia—. Ayame… ¿Esto es en serio? ¿Otra puta broma como la de Aiko? ¿Después de hacer las paces? ¿¡De verdad!?

Esta sí que no se la iba a perdonar. ¡A tomar por culo todo, hombre ya! Había cosas con las que no se jugaban.
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP!

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#6
Y mientras tanto, Daruu se había sumido en un silencio sepulcral. Quizás Datsue y Ayame podrían haber pensado que se había dormido. Quizás tenían razón. Parte de razón. Lo que sucede es que Daruu estaba aún demasiado dormido como para procesar aquél golpe. Pero cuando lo hizo...

Ayame... —dijo—. lo has soñado, cariño. Vuelve a dormirte... Y tú, Datsue, tranquilízate, anda, que seguro que lo ha soñ...
— En un poste de madera del embarcadero de las Costas del Remolino, en Uzushiogakure (Ceniza, año 218)
— En el pergamino de invocación, en casa de Daruu, Amegakure (Augurio, año 218)
— En la habitación de Daruu, Amegakure (Primavera, año 219)
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#7
¿¡Que QUÉ!? —bramó Datsue en su oído, y la muchacha cerró los ojos, dolorida—. Ayame… ¿Esto es en serio? ¿Otra puta broma como la de Aiko? ¿Después de hacer las paces? ¿¡De verdad!?

Ayame, confundida por la reacción del Uchiha, tardó algunos segundos en reaccionar:

Q... ¿Qué? ¡No! ¡Datsue, yo no...!

Ayame... —intervino Daruu, que hasta el momento había estado sumido en un somnoliento silencio—. Lo has soñado, cariño. Vuelve a dormirte... Y tú, Datsue, tranquilízate, anda, que seguro que lo ha soñ...

¡Que no lo he soñado! —le interrumpió, más alto de lo que le hubiera gustado. Tal era el ímpetu que había tomado que se había levantado de la cama y ahora volvía a dar vueltas como una fiera enjaulada—. ¡Y tampoco es ninguna broma! ¡Yo no soy de gastar bromas así, y menos con temas tan graves como este! ¡Por favor, tenéis que creerme, los acabo de ver a los dos hace unos pocos minutos en Tanzaku Gai! ¡Os lo juro! —jadeó, angustiada—. Datsue, Daruu, ¡tenéis que escucharme! Dejadme explicároslo, por favor, os lo contaré todo, pero Kaido y Akame están vivos y... no creo que estén de nuestra parte exactamente.
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· En la habitación de Ayame, en Amegakure (Primera Flor, 219)

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#8
Datsue se golpeó la frente con la palma de la mano y rodó los ojos. ¿Qué ella no era de gastar bromas así? Y, entonces, ¿la broma de Aiko quién había sido? ¿Yui hengeada de ella? Lo peor no fue eso, sino que siguió insistiendo, jurando y perjurando que no se trataba de ningún sueño, que realmente los había visto a ambos. Que había visto a Kaido era posible, pero lo otro...

Chasqueó la lengua, irritado. No iba a darle siquiera el beneficio de la duda. No es que no quisiese, es que no podía permitírselo. Su Hermano le había roto el corazón al morirse. Si cometía el error de abrir su pecho a la esperanza, a siquiera la duda, iban a clavarle otra puñalada en él.

Había aguantado una estocada. No sabía si aguantaría dos.

…Kaido y Akame están vivos y... no creo que estén de nuestra parte exactamente.

¿Cóoooomo? Bueno, ¡basta! No tengo por qué aguantar cómo aún por encima se ultraja el recuerdo de mi Hermano. ¡Sabía que esto era un jodido error! —¿En qué buena hora se le había ocurrido formar la Hermandad Intrépida con dos amejines? Una en la que estaba borracho, eso seguro—. ¡Buenas noches!

Y desactivó el sello.

¡A tomar por culo todos, joder! —exclamó, propinando una patada a la mesita de noche que le volvió a tirar en el suelo por segunda vez consecutiva. Le había dado con un dedo y ahora lo tenía hinchado y rojo—. ¡ME CAGO EN MI…!

«¡JAAAAAAAAAAAAAÁ! ¡¿Te arrepientes ahora de no haberle colocado ese sello a Ayame?! ¡JIA JIA JIA! ¡Eso te pasa por no hacer caso al Gran Shukaku! ¡A ver si así aprendes de una vez! ¡JAAAAJIAJIAJIAJIA!»
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP!

Grupo 2:
Datsue y Akame, (Ceniza, 218), Poder 60

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Datsue, Nabi, Stuffy y Eri, (Despedida, 218), Poder 60

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