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Estamos en Cargando..., Cargando... del año Cargando....
Situación actual: Tras la reunión mantenida por los Kage en el Valle de los Dojos, se ha firmado una renovada Alianza de las Tres Grandes. Uzushiogakure, Kusagakure y Amegakure unen fuerzas contra la invisible amenaza de los Ocho Generales de Kurama. Así, sus ninjas prometen velar por la paz y colaborar compartiendo cualquier información que obtengan de estos, tanto como garantizar la seguridad de los tres Guardianes jinchuuriki, Uchiha Datsue, Eikyuu Juro y Aotsuki Ayame.

Se está construyendo un complejo circuito de vías de ferrocarril a lo largo y ancho de Oonindo. Se prevee que el servicio de trenes del continente se inaugure a principios de Viento Gris. Al mismo tiempo, en secreto, se está instalando una red de telefonía internacional para altos cargos. Este es un secreto que los shinobi han jurado guardar para sí mismos. El teléfono está disponible de forma local en cada una de las aldeas, y aunque en Amegakure ya existía, en Uzushiogakure y Kusagakure está suponiendo toda una revolución.
¿Quien paga?, Noche de descuentos
#1
En aquella noche fria y con una tenue lluvia se daba un suceso especial en amegakure, ¿Algún torneo o invasión a la aldea?. No, nada mas lejano a la realidad, varias tiendas del distrito comercial habían estado haciendo propaganda esos últimos días sobre distintos tipos de descuentos o promociones que iban a efectuar esta noche. Por eso gente de gran gula, o con poco dinero, como era el caso de el pelirrubio salían a la luz con ese tipo de eventos viendo una posibilidad imperdible de poder llenar su estomago a mitad de lo que le costaría normalmente.

Aunque todavía tenia un problema el joven senju, y es que aunque costara la mitad, sus ahorros seguían siendo prácticamente inexistentes. ¿Existiría alguna tienda con precios tan bajos como para que el pudiese comer?, no podia pedir mas dinero a sus padres, sabia el esfuerzo que hacían para ayudarlo con su equipo ninja, o en su momento para que asistiera a la academia ninja, a pesar de que Samidare no se terminaba de esforzar del todo. Si había una razón por la que aprobó el examen, fue para retribuir un poco al esfuerzo de sus padres.
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#2
Hacía frío. Bastante frío, a decir verdad. Pero eso no iba a detener a nuestro querido Daruu en su importante empresa, ¿verdad? Claro que no. Al fin y al cabo, lo que llevaba a Daruu a aquellas avenidas tan lustrosas de la aldea, llenas de carteles de neón y cartones plastificados con ofertas de todo tipo, era una verdaderamente increíble misión.

No obstante al llegar a su destino descubrió que no iba a ser capaz de lograrlo sin alguien más. Y ahí es donde entra la otra persona. Su cómplice. Su compañero.

Un genin rubio con cara de estar perdido al que Daruu asaltó por la espalda.

¡Eh, hola, compañero! —le saludó, poniéndole una mano en el hombro—. Escucha, necesito desesperadamente algo de ayuda. Eres genin, ¿no? Por favor, ayuda a este pobre chunin.
— En un poste de madera del embarcadero de las Costas del Remolino, en Uzushiogakure (Ceniza, año 218)
— En el pergamino de invocación, en casa de Daruu, Amegakure (Augurio, año 218)
— En la habitación de Daruu, Amegakure (Primavera, año 219)
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#3
Samidare estaba totalmente metido en su meta, como si tuviera un ojo bionico analizaba los distintos precios publicados en las carteleras de cada local, y con el otro ojo estaba en búsqueda de algún conocido. ¿No había ningún familiar suyo por esos lugares?, tal vez era cierto que no se animaría a pedirle dinero a sus padres, pero de repente si un primo o tío lejano se cruzaba por delante de su visual no se haría demasiado problema y rogaría por un poco de dinero.

-Eh...¿Que?...si soy genin....-Su voz se iba diluyendo mientras que en su mente se maquinaban posibles escenarios, acaso este era el legendario retraso, u obstáculo que aparecía cuando tenes una meta que cumplir y de repente aparece una solicitud imposible de rechazar que tirara tus ambiciones al abismo. -¿En que puedo ayudarte chunnin-san?.- el pelirrubio esperaba que la solicitud no le demandara demasiado tiempo, ya que estos descuentos eran por tiempo limitado y quien sabia cuando iban a volver a ser publicados.
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#4
Obviamente, había pillado al genin distraído. El muchacho, confundido, se dio la vuelta y preguntó en qué podía ser de ayuda. Daruu le mostró una amplia sonrisa, y una más amplia seña con la mano.

¡Rápido, sígueme! Tengo un problema un par de calles más allá.

Daruu partió de inmediato, a toda prisa, sorteando a la gente en zig-zag. Se desvió por un callejón que tomó a modo de atajo y se plantó en una pequeña plaza. Señaló al frente, a un local que había en medio y que estaba empezando a abarrotarse.

En el cartel rezaba: Dice Pizza: ¡come toda la pizza que quieras por sólo 75 ryo!

¡Aaah, mi querido buffet de pizza de Dice! —indicó Daruu, señalando al enorme dado que había dibujado junto al nombre—. Hoy está a mitad de precio. ¿Sabes? Pero verás, mi querido... eh... —No le había preguntado ni su nombre—. ¿Cómo te llamas? Soy Daruu. Amedama Daruu. Encantado, venga. El caso —continuó apresuradamente—. ¡Es que el buffet es para mínimo DOS personas!

Se aclaró la garganta.

»Pensé en hacer un Kage Bunshin, pero a ver, ¿sabes qué pasa con los clones? Que luego lo deshago y acabo reventado a comida, ¿y cómo le dices a un clon de MÍ que no coma pizza? No se puede, no se puede —pronunció de carrerilla, rápidamente.
— En un poste de madera del embarcadero de las Costas del Remolino, en Uzushiogakure (Ceniza, año 218)
— En el pergamino de invocación, en casa de Daruu, Amegakure (Augurio, año 218)
— En la habitación de Daruu, Amegakure (Primavera, año 219)
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#5
El chunnin lo llevo a su ritmo entre todo ese genterio hasta cierta tienda, cuando por fin pararon y pudo prestar atencion los ojos de Samidare se abrieron como platos. -Esto es...- Balbuceo mientras Daruu lo interrumpía comenzando con la explicación sobre aquella "misión" que había mencionado anteriormente, el corazón del pelirrubio le latía fuertemente, no había comido como se debía en bastante tiempo. Su familia era muy humilde y a duras penas tenian para satisfacer necesidades básicas, pero en este caso podría comer hasta reventar sin preocuparse por el precio ya que prácticamente era regalado.

-Pizzaa...digo Samidare Senju, gracias por la invitación.- El genin trato de recomponerse del largo trance en el que había entrado, y mostrar un mínimo de respeto a su benefactor, si no fuera por el seguiría buscando entre las numerosas promociones de aquella noche fría hasta encontrar una en la que si pudiera encajar su reducido bolsillo. -¿Que le parece si vamos entrando?, no es que tenga algún apuro, pero tal vez la promoción se acaba, o la pizza nunca esta demás ser prevenido.- El siempre tranquilo pelirrubio en este caso se mostraba alterado, y es que tal vez esa misión era la mas importante que podría hacer en su vida como shinobi, y confiaba en estar a la altura de las exigencias.
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#6
A Samidare —así se hizo llamar— sólo hacía falta que se le cayese la baba. «¡Síii, lo tengo en el bote!», pensó Daruu, animado, y no pudo evitar mostrar una amplia sonrisa. Encima el tipo parecía extra motivado.

¿Sabes qué, Samidare-kun? —dijo—. Me parece una buena idea. —Y así, el muchacho giró noventa grados y caminó cual marcha militar mientras silbaba una alegre tonada.

En la puerta, un amable camarero les tomó nota y les cobró el dinero de la oferta; luego les acompañó a una mesa con dos sillones acolchados. El interior del recinto era sencillo: suelo de color caqui y paredes de color azul y rojo. No tardaron mucho en traerles dos vasos vacíos de vidrio y la carta, y en decirles que cuando tuvieran algo decidido se pasaran por el mostrador.

Aquí la bebida te la rellenas tú —dijo Daruu, señalando un grifo con diferentes refrescos, agua y cerveza—. Tenemos que pedir pizza a pizza, de modo que tenemos que ponernos de acuerdo en el sabor. A ver, ¿qué te apetece a ti, Samidare?

Oh, la estrategia de Daruu era sencilla.

Habían varios tipos de persona, y Daruu tenía la teoría de que podían clasificarse en función de su pizza favorita. De modo que nuestro querido ninja cedió el primer turno al rubio, y así podría conocerle mejor.

Analizarle.

Y JUZGARLE.
— En un poste de madera del embarcadero de las Costas del Remolino, en Uzushiogakure (Ceniza, año 218)
— En el pergamino de invocación, en casa de Daruu, Amegakure (Augurio, año 218)
— En la habitación de Daruu, Amegakure (Primavera, año 219)
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#7
El senju no podia negar que ese chunnin parecía algo raro, pero en ese momento no se preocupaba demasiado por ello, ¿Porque?, porque en sus ojos había sido su salvador que le ayudo a encontrar este paraíso culinario de bajo costo. Una vez que fueron recepcionados y llevados a la mesa donde tomarían asiento, se les dio el menú donde se podían ver detallados los distintos tipos de pizza. En cuanto a la bebida, era un niño, por lo que simplemente agua estaría bien para el. -¿Seguro que puedo pedir yo primero?.- Dio un tiempo luego de esta pregunta para que su acompañante ratificara aquello, ya que tampoco quería parecer como si no hubiese comido en un milenio.

Suponiendo que la respuesta a aquel interrogante hubiese sido afirmativa, el pelirrubio haría una rápida elección, ya que había sido amor a primera vista cuando la vio en el menú. -Quiero el especial numero 5, la que tiene queso cheddar, panceta y huevo, ¿Te parece bien?.- A decir verdad lo común hubiese sido empezar por una pizza mas simple, tampoco conocía cuales eran los gustos de su nuevo compañero, por eso lo mínimo que podia hacer era preguntarle si estaba bien con esa pizza antes de pasar a servirse.
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#8
El muchacho preguntó si estaba seguro que podía pedir él primero. Daruu asintió, alegre. Samidare no dudó ni un ápice en responder, pidiéndole también su opinión.

¡Aaah, la especial número cinco! Buena esa, sí señor. —La especial número cinco, sí.

El queso siempre es una buena elección, pero aquél no era un queso cualquiera. Era queso cheddar, con un sabor particular. Eso quería decir que el muchacho tenía algo que lo diferenciaba del resto. ¿Panceta? Grasienta. ¿Acaso significaba eso que fuera una mala elección? ¡¡No!! Ellos eran ninjas. Los ninjas deben mantenerse en forma, pero pedir algo con grasa entonces era... un sacrificio. ¡Eso significa que estás dispuesto a entrenar el doble con tal de lograr tus objetivos —comerte una pizza de puta madre es un buen objetivo! ¿El huevo? Ah. Atrevido. Innovador. ¡Samidare era creativo! La creatividad y la innovación en la cocina se parecía mucho a la creatividad y la innovación en el Genjutsu.

A Daruu no le gustaba demasiado el huevo en la pizza, pero podía tolerarlo. Y Samidare era un buen tipo, sí señor. Aquella era una buena elección.

¡Pues esa será! —dijo, levantándose—. Voy a pedirla. Me llevo el vaso y así me lleno la bebida a la vuelta. —Y así, nuestro gran héroe ninja partió a la barra para hacer el pedido y para llenarse el vaso de Ame-Cola.

A la vuelta, tomó asiento y le dio un buen sorbo. Ahora que su objetivo de entrar en el buffet estaba cumplido y la decisión más importante del día estaba tomada, se acababa de dar cuenta de que no se conocían nada de nada. Así que en este momento fue cuando a Daruu le dio un poco de corte. Debía romper el hielo, o la situación acabaría siendo del todo incómoda.

Dime, Samidare, ¿llevas mucho siendo ninja? ¿Por qué te alistaste?
— En un poste de madera del embarcadero de las Costas del Remolino, en Uzushiogakure (Ceniza, año 218)
— En el pergamino de invocación, en casa de Daruu, Amegakure (Augurio, año 218)
— En la habitación de Daruu, Amegakure (Primavera, año 219)
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#9
Todo parecía ir de excelente forma, Daruu al menos en apariencias no estaba en disconformidad con la elección de el rubio, ni tampoco con el exceso de ganas que este ultimo tenia por comer. Tal vez esto era porque el chunnin tenia una personalidad parecida, o en realidad por dentro estuviera pensando que el senju era un bárbaro y simplemente no lo decía, eso era algo que el pelirrubio nunca sabría ni tampoco se detenía a pensar.

Un par de minutos luego de haber manifestado que pizza deseaba pedir, el chunnin comento que iba a solicitarla junto a su bebida, Samidare demoro un segundillo demás en procesar esa información pero ya era tarde. Daruu se había parado e iba rumbo al mostrador, gritarle para que le trajera una bebida a el también, siendo que apenas lo conocía sonaba descortés, e ir a buscarla el mismo una odisea. Por eso mismo el joven ninja se quedo en su asiento esperando que su acompañante volviese resignándose a no tomar nada por el momento.

Luego vendría la pregunta, y es que era bastante común, pero siempre incomoda para alguien con tal falta de determinación para ser shinobi. La respuesta podia sonar agresiva para el que preguntaba, o incluso romper lo que podia ser una bonita relación de amistad. -Me gradué de la academia a fines del año pasado, casi comienzos de este por lo que no llevo demasiado tiempo como shinobi, en cuanto al motivo fue mas que nada ayudar a mi familia a juntar dinero.- No era mentira lo que estaba diciendo, y de esa forma con gran habilidad para la labia, Samidare no decía que basicamente fue obligado por su familia a convertirse en ninja, siendo que es el primero de muchos en el árbol genealogico en poder tener un dominio sobre el chakra. -Por cierto...Daruu-san, ¿Que es esa bebida?.- Dijo el niño señalando lo que había traído el chunnin, siendo que rara vez salia afuera a comer, y en su casa solo tomaban agua.
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#10
Samidare se había graduado hace poco, más por inercia que por pasión. Bueno, no había sido como Daruu, que se había visto empujado por el simple hecho de que es un buen empleo y bien pagado, sino más bien por ayudar a su familia. [psub=mediumseagreen]Pues es un motivo muy noble, la verdad. Muy bien por ti[/color], pensó.

Por cierto...Daruu-san, ¿Que es esa bebida?.-

Daruu señaló a su Ame-Cola.

Ah, ¿esto? Es Ame-Cola. Está muy rica. Es un refresco azucarado con gas. Poco sano, puede ser. Pero para empezar las pizzas de este sitio tampoco lo son mucho.
— En un poste de madera del embarcadero de las Costas del Remolino, en Uzushiogakure (Ceniza, año 218)
— En el pergamino de invocación, en casa de Daruu, Amegakure (Augurio, año 218)
— En la habitación de Daruu, Amegakure (Primavera, año 219)
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#11
El pelirrubio en realidad no es como se hiciera mucho problema en la cantidad de azucar que llevaba esa bebida, o en lo insano que fuera. Sino en el precio, vida había una sola y no tenia pensado reservarse en probar algo solo porque le sacara años de vida. -Tal vez termine probando un poco...- Samidare hizo una pausa luego de comentar eso, el ambiente de ese lugar era bueno, y lo único que faltaba es que llegaran las pizzas para ver si se volvería tal vez un lugar habitual para el genin.

-Perdón por el atrevimiento, ¿Que pizzas recomendarías vos Daruu-San?, es mi primera vez en este lugar.- Acuso el senju, dándose cuenta que el chunnin se podría considerar un cliente regular, o al menos no era su primera vez. También servia para romper un poco el hielo, aunque al final desde la primera palabra hasta ahora prácticamente todo se había tratado de comida.
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#12
Ahh, joven Samidare, verás —dijo, y cogió de nuevo el cartelito con todas las variedades de pizza. Lo puso delante de él, y sin siquiera mirarlo —lo que daba a entender que conocía la posición exacta de la pizza en cuestión en el menú—, señaló a un pequeño recuadro en el que ponía...

»La Cabramelizada —babeó—. Rico queso, y por encima, medallones de... aún más queso; de cabra. Todo acompañado de rica cebolla frita lentamente con azúcar para que se caramelice. —Alzó el dedo en el cielo—. ¡Toda una obra de arte! Y hablando de obras de arte...

Además de conocer todas las pizzas del menú y saber localizarlas, por lo visto también tenía un buen olfato para ellas. Debía de ser así, porque justo en el momento en el que lo dijo Samidare vio tras Daruu cómo un camarero se acercaba a su mesa con la pizza.
— En un poste de madera del embarcadero de las Costas del Remolino, en Uzushiogakure (Ceniza, año 218)
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— En la habitación de Daruu, Amegakure (Primavera, año 219)
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#13
Samidare podría darse cuenta fácilmente que Daruu no era un sujeto normal, no solo tenia habilidades excepcionales como ninja, prueba de eso era ver que se trataba de un chunnin lo cual no todos lograban y menos tan jovenes. Pero aun mas impactante era su conocimiento sobre las pizzas, con solo la descripción que dio sobre esa pizza a el rubio se le escapo sin darse cuenta un hilito de baba, el cual a todo esto no era visible por la mascara que llevaba siempre en su rostro. Otra cosa que le sorprendió fue que sin siquiera ver ni escuchar nada, pudo percatarse de que la pizza estaba siendo traída a la mesa donde estaban ambos ninjas.

-Definitivamente estoy a su cuidado Daruu-Sensei, espero me enseñe todos sus conocimientos.- Dijo con cierto grado de seriedad el pelirrubio mientras despejaba algunas cosas de la mesa para que el camarero pudiera poner en el centro de la misma la pizza que anteriormente habían pedido. El genin por cierto grado de cortesía le dio el paso primero a su acompañante, dandole tiempo a que tomara la porción que quisiera. Pero mientras tanto, no perdía tiempo y se bajaba la mascara dejando al descubierto el resto de su cara, a la vez que se pasaba una de sus manos por el rostro para limpiar los rastros de la baba anteriormente mencionada.
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