14/10/2017, 20:02
No pasó mucho tiempo desde que había despegado para que la gran urbe con super tecnología fuese quedando reducida a un puñado de torrecitas. Bajo un lluvioso cielo gris la parvada avanzaba en dirección a su destino. Los pajaros de caramelo y el gran búho no llevaban una velocidad precisamente digna de una criatura de tal tamaño, pero posiblemente se debería a la carga que llevaban sobre su lomo.
Haciendo gala de sus dotes de vuelo, las aves maniobraron para dejar al búho entre los pájaros. Aotsuki Kōri tomaría la palabra entonces.
Creemos que han sido los Kajitsu Hōzuki. No sé si habréis oído hablar de ellos, pero son un grupo de supremacistas del clan que han estado persiguiendo a Ayame desde que era pequeña.
Los Kajitsu Hōzuki, había tenido oportunidad de cruzarse con uno hacía no mucho, puntualmente cuando Hōzuki Marun intentó secuestrar a Ayame y de paso envenenó a la consejera de la propia Arashikage. Según las sospechas, la joven jinchuuriki había sido raptada por aquel grupo nuevamente.
No soportan la idea de que haya una Hōzuki que no esté con familiares de su mismo... clan. Por eso se empeñaron en arrancarla de nuestro lado, ya que no sabían que no podríamos desarrollar todo su potencial como Hōzuki.
Aquella explicación parecía un poco vaga, pero Manase Mogura tenía la información que el shinobi guardaba.
«No es solo por eso...»
Aotsuki Ayame era algo más que una simple Hōzuki, era la hija del Director del Hospital de Amegakure y además era hermana de un ninja de alto rango, pero lo que realmente les importaría sería lo que la chica tenía dentro suyo.
—Y por esa razón, les ha parecido buena idea traer a un ninja que ¡casualmente! también es un miembro del clan Hōzuki, ¿no? Vamos, dejémonos de patrañas. ¿Por qué estoy aquí? ¿acaso soy sospechoso, o quizás creéis que sé algo de estos Kajitsu? porque no, no sé una puta mierda. Tampoco sabía que Ayame era uno de los nuestros sino hasta la final del torneo, si eso les sirve de algo.
Nuevamente, Umikiba Kaido actuaba como Umikiba Kaido. Por fuera Mogura trataba de mantener su serio semblante pero por dentro sentía muchas ganas de hacer un comentario que hiciera pensar al azulado muchacho de que a lo mejor todo fuese una tapadera para meterlo preso o algo por el estilo.
«¡Supongo que no es lugar para esas bromas...!»
Cerró los ojos un par de segundos para concluir ese pensamiento.
No hay necesidad de alterarse, Umikiba-san.
Recordaría el joven médico al kajitsu Hōzuki.
Dudo que haya sospechas sobre que seas un Kajitsu Hōzuki.
Haciendo gala de sus dotes de vuelo, las aves maniobraron para dejar al búho entre los pájaros. Aotsuki Kōri tomaría la palabra entonces.
Creemos que han sido los Kajitsu Hōzuki. No sé si habréis oído hablar de ellos, pero son un grupo de supremacistas del clan que han estado persiguiendo a Ayame desde que era pequeña.
Los Kajitsu Hōzuki, había tenido oportunidad de cruzarse con uno hacía no mucho, puntualmente cuando Hōzuki Marun intentó secuestrar a Ayame y de paso envenenó a la consejera de la propia Arashikage. Según las sospechas, la joven jinchuuriki había sido raptada por aquel grupo nuevamente.
No soportan la idea de que haya una Hōzuki que no esté con familiares de su mismo... clan. Por eso se empeñaron en arrancarla de nuestro lado, ya que no sabían que no podríamos desarrollar todo su potencial como Hōzuki.
Aquella explicación parecía un poco vaga, pero Manase Mogura tenía la información que el shinobi guardaba.
«No es solo por eso...»
Aotsuki Ayame era algo más que una simple Hōzuki, era la hija del Director del Hospital de Amegakure y además era hermana de un ninja de alto rango, pero lo que realmente les importaría sería lo que la chica tenía dentro suyo.
—Y por esa razón, les ha parecido buena idea traer a un ninja que ¡casualmente! también es un miembro del clan Hōzuki, ¿no? Vamos, dejémonos de patrañas. ¿Por qué estoy aquí? ¿acaso soy sospechoso, o quizás creéis que sé algo de estos Kajitsu? porque no, no sé una puta mierda. Tampoco sabía que Ayame era uno de los nuestros sino hasta la final del torneo, si eso les sirve de algo.
Nuevamente, Umikiba Kaido actuaba como Umikiba Kaido. Por fuera Mogura trataba de mantener su serio semblante pero por dentro sentía muchas ganas de hacer un comentario que hiciera pensar al azulado muchacho de que a lo mejor todo fuese una tapadera para meterlo preso o algo por el estilo.
«¡Supongo que no es lugar para esas bromas...!»
Cerró los ojos un par de segundos para concluir ese pensamiento.
No hay necesidad de alterarse, Umikiba-san.
Recordaría el joven médico al kajitsu Hōzuki.
Dudo que haya sospechas sobre que seas un Kajitsu Hōzuki.
Hablo - Pienso
![[Imagen: tumblr_n5t2e2FGOB1qdlh1io1_400.gif]](http://37.media.tumblr.com/558c2e1c267df90a286176aac05ed02d/tumblr_n5t2e2FGOB1qdlh1io1_400.gif)