18/04/2020, 22:20
—Cada uno tiene su forma de ser y su personalidad, como nosotros, es difícil de creer, lo se, pero es así. Puede que el bijuu que capturaron los de Kusagakure tuviese una personalidad horrible, y por eso matase a su Kage. O simplemente fue una venganza por encerrarlo.
Todo aquel tema era algo bastante más pesado de lo que Reiji lo estaba haciendo parecer. Hana no era especialmente devota de encerrar bijuus, es que se hacía por una razón.
— Aunque fuese cierto que cada bijuu tiene su forma de ser, no se puede negar que una pataleta suya podría destruir medio Onindo antes de que pudiésemos frenarlo. Entiendo que los jinchurikis puedan acabar teniendo una relación de amistad con el bijuu, pero... siguen siendo los seres más poderosos del mundo. Y su jefe, o por lo menos, el más fuerte de ellos, está intentando destruir todo lo que tenemos. Sinceramente, prefiero mantenerlos vigilados. Más con lo que acaba de pasar en Kusagakure.
Reiji parecía muy a favor de aquello a pesar de no ser él mismo un jinchuriki. No podía entender como tenía aquella opinión tan a favor de ellos. Por lo que respectaba a los bijuus, sí, igual mantenerlos encerrados para siempre era demasiado, tanto para los monstruos como para sus guardianes, pero por lo que respectaba el aquí y ahora, mejor así que buscando una posible alianza con el Kyubi.
—Pero todo eso a nosotros no nos tiene que preocupar, mientras no hagamos nada que ofenda a ninguno de los lideres, podemos estar tranquilos, solo se fijaran en nuestra fuerza y ya esta.
— Dudo que nadie haga nada para ofender a su propio kage, lo importante es que recordéis que esto es solo un torneo, nada de jugarse la vida ahí fuera. Intentad hacer un buen combate sin pasaros de imprudentes.
Ya se lo había dicho a Eri y Datsue, que eran los poderosos, ahora tocaba hacerlo con los menos poderosos y más desconocidos. Lo último que quería era volver a Uzushiogakure dejando a alguien atrás.
Todo aquel tema era algo bastante más pesado de lo que Reiji lo estaba haciendo parecer. Hana no era especialmente devota de encerrar bijuus, es que se hacía por una razón.
— Aunque fuese cierto que cada bijuu tiene su forma de ser, no se puede negar que una pataleta suya podría destruir medio Onindo antes de que pudiésemos frenarlo. Entiendo que los jinchurikis puedan acabar teniendo una relación de amistad con el bijuu, pero... siguen siendo los seres más poderosos del mundo. Y su jefe, o por lo menos, el más fuerte de ellos, está intentando destruir todo lo que tenemos. Sinceramente, prefiero mantenerlos vigilados. Más con lo que acaba de pasar en Kusagakure.
Reiji parecía muy a favor de aquello a pesar de no ser él mismo un jinchuriki. No podía entender como tenía aquella opinión tan a favor de ellos. Por lo que respectaba a los bijuus, sí, igual mantenerlos encerrados para siempre era demasiado, tanto para los monstruos como para sus guardianes, pero por lo que respectaba el aquí y ahora, mejor así que buscando una posible alianza con el Kyubi.
—Pero todo eso a nosotros no nos tiene que preocupar, mientras no hagamos nada que ofenda a ninguno de los lideres, podemos estar tranquilos, solo se fijaran en nuestra fuerza y ya esta.
— Dudo que nadie haga nada para ofender a su propio kage, lo importante es que recordéis que esto es solo un torneo, nada de jugarse la vida ahí fuera. Intentad hacer un buen combate sin pasaros de imprudentes.
Ya se lo había dicho a Eri y Datsue, que eran los poderosos, ahora tocaba hacerlo con los menos poderosos y más desconocidos. Lo último que quería era volver a Uzushiogakure dejando a alguien atrás.