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Ascua, Verano de 220
Situación actual (global): Tras la muerte de Moyashi Kenzou a manos de Eikyuu Juro y tras los acontecimientos en la última reunión de los Tres Grandes Kage, Kusagakure ha abandonado la Alianza Shinobi, y ha decretado la prohibición de entrada en el País del Bosque a todos los jinchuuriki. Aunque a petición y bajo presión de los Señores Feudales las relaciones comerciales siguen intactas, las políticas y personales entre los líderes se tambalean. Uzushiogakure y Amegakure trabajan juntos en una Alianza Tormenta-Espiral, y se mantienen ocupados realizando operaciones de investigación y derribo contra Kurama y su ejército y contra el grupo criminal Dragón Rojo, a quien comienzan a considerar una amenaza muy seria. Se han enviado peticiones de pega de carteles con las recompensas y el aspecto de todos los miembros conocidos a todos los países, aunque el País del Agua se niega a colaborar... ni a dar respuesta alguna a la petición. Los ninja controlan de forma estricta los puertos de las diferentes capitales y lugares de entrada marítima a sus países de origen, y desbaratan cualquier fábrica o distribuidora de omoide a la que puedan echar el guante.

Los Gebijuu siguen provocando estragos y ocupando a los shinobi de tanto en tanto. Se ha descubierto que estas bestias han sido creadas por Kurama y por sus secuaces. Uzushiogakure y Amegakure han decidido colaborar con los demás bijuu contra Kurama y transmitir a sus aldeanos y shinobi la necesidad de dejar atrás todas las nociones preconcebidas sobre estas bestias de chakra. No obstante, las ideas de los Tres Primeros Kage están muy arraigadas y hay aún gente a la que no le agrada del todo esta idea... a todos los problemas externos se le suma ahora uno interno: el surgimiento de grupos rebeldes o terroristas que se niegan a aceptar el cambio de paradigma.

En medio de estas turbulencias, se está celebrando una nueva edición del famoso Torneo de los Dojos a petición de los Señores Feudales. Ninjas de todas las aldeas conviven durante un tiempo en el Valle de los Dojos, y participan en un certamen de peleas de exhibición.
De acuerdo.
Tsukisame Takumi Sin conexión
Genin de Uzushio
Ninjas de Uzushio
Nivel: 2
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#16
¿Todo bien? Parece que ninguno de los dos duerme bien... —Se preocupó el amejin.

Si... —Respondió vagamente, aún estaba algo afectado. —No ha sido nada de lo que preocuparse, únicamente un mal sueño. —Intentó tranquilizar a su compañero con una sonrisa lo más real que pudo, no quería preocuparle en estos momentos.


***


Quizás deberíamos tomarnos algo en la taberna... ¿No cree, Señor Tachibana-senpai? —Le preguntó el pálido genin siguiendo el papel que se habían asignado, buscando aparentar naturalidad cerca de los guardias.

Si, sería una buena idea. —Suspiró profundamente. —Sienta bien volver a casa...

Y cuando acabó la frase vio como dos guardias se acercaron al genin de la Lluvia y comenzaron a cachearle, esto estaba claro que iba a pasar, pero si descubrían su portaobjetos con su bandana dentro ya se iba a saber quienes eran. De por sí no habría ningún problema en que dos shinobis fuera de servicio visitaran la ciudad, pero si iban a querer investigar ciertos asuntos lo mejor era no dar demasiado la nota... E iban por mal camino.
Por suerte antes de dar con el portaobjetos de Kisame un evento inesperado distrajo a los guardias, un hombre salió corriendo de la ciudad, o al menos lo intentó, porque los guardias que estaban con el del País de la Tormenta sacaron sus armas y le impidieron el paso.

No te vamos a quitar el ojo de encima, extranjero... —Se dirigió a su compañero uno de los guardias.

Disculpe las molestias, viene conmigo. —Takumi salió en su defensa, apoyándole la mano en el hombro y con la otra descubriéndose la cara al retirarse primero el pañuelo y luego el sandogasa. —Es un acompañante contratado para ayudarme en mis viajes y no aburrirme, no tiene por qué preocuparse de nada sadiq. —Intentó calmar la situación.

»¿Y tu quien eres y por qué corres? Sabes perfectamente que darse a la fuga es un delito. —Se dirigió al prófugo. «Siento la que te va a caer encima... Pero nos estás ayudando de sobremanera.»
[Imagen: giphy.gif]

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Taka Kisame Sin conexión
Genin de Ame
Ninjas de Ame
Nivel: 4
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Dinero: 100 ryō
#17
El fugitivo se revolvió algo nervioso, era obvio que no había barajado la posibilidad de que algo así ocurriera. O al menos no lo había pensado con la suficiente claridad... Se trataba de un chico que llevaba unos pantalones de lino de color marrón claro, similar al de la arena. Unas sandalias de tiras de cuero que se ataban con fuerza a sus piernas hasta la rodilla. Llevaba una camisa ancha con botones hasta el pecho, los cuales estaban abiertos, de un marrón mas oscuro y unos guantes de tela sin dedos muy sucios. Era un chico de apenas veinte años con el pelo revuelto de color castaño claro y unos ojos negros que no contrastaban para nada con su tostada piel desértica. Tenía rasgos duros y curtidos y una ligera barba de quizás unos días que sembraba su mandíbula complétamente.

-Esto... Yo solo iba al tren, llego tarde y ya se va. Por favor, lo voy a perder... -Aclaró atropelladamente el joven el cual parecía algo enervado.

Los guardias le miraron con una mezcla entre desaprobación y desconfianza durante unos instantes, mirándose entre ellos para decidir qué hacer. Realmente no iban mal desencaminados, porque tras la puerta apareció un señor ya entrado en años caminando todo lo rápido que podía mientras se apoyaba en un viejo cayado. Era un hombre de melena blanca con una coleta. Portaba ropas de algodón, lo cual denotaba una cierta clase social, y estas eran con tintes de colores vivos, lo cual aún demostraba más su estatus. Vestía con unas sandalias similares a als del chico pero con un cuero de mejor calidad y menos gastadas. Unos pantalones de color granate y una camisa con botones hasta abajo blanca e inmaculada. Su cayado tenía tallados de serpientes muy bien reproducidas. su rostro era arrugado y daba la sensación de ser muy mayor, sin embargo, no había ni un ápice de barba en su rostro.

-¡Al ladrón! ¡Al ladrón! ¡Ese sinvergüenza me ha robado mis piezas! -Decía el hombre con evidente gesto enfadado.

Kisame aprovechó la situación para colarse en la ciudad y mirar a su compañero para que le siguiera. Tenía curiosidad por ver que ocurriría pero quizás fuese mejor hacerlo desde un lugar oculto por si al terminar aquel encontronazo decidían registrarle mejor, o cambiaban de opinión y no les dejaban entrar, quien sabe... La gente de otras tierras a veces podía resultar extraña.
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Tsukisame Takumi Sin conexión
Genin de Uzushio
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#18
Esto... Yo solo iba al tren, llego tarde y ya se va. Por favor, lo voy a perder... —No se le veía muy confiable la verdad.

Los guardias esperaron a ver que hacían, le miraban sin creerle mucho y seguramente estarían barajando de que maneras no dejar pasar al chaval. En esos instantes tras la puerta de la ciudad apareció un anciano, por sus ropas Takumi sabía que se trataba de alguien de clase alta, o al menos acomodada. El señor intentaba andar lo más rápido posible y se le veía claramente acelerado.

¡Al ladrón! ¡Al ladrón! ¡Ese sinvergüenza me ha robado mis piezas! —Gritó muy enfadado.

De repente el amejin se coló en la ciudad e hizo señas al marionetista para que le siguiera. «¿Pero que haces Kisame? Dios espero que esto no nos dé problemas...» Se podría colar en la ciudad, pero si luego los reconocen les podrían surgir problemas muy serios. Además que era normal que Kisame se colara, iba a ser raro que le dejaran pasar con lo reticentes que estaban ese día los guardias, pero el kazejin no iba tener problema alguno en entrar en su ciudad natal. Le hizo un gesto de cabeza a su compañero indicando que siguiera adelante, ya se enconarían dentro de la ciudad y prefería no ser un fugitivo ahí. También es verdad que quería ver de cerca cómo se resolvía el entuerto del joven ladrón, volvía a su ciudad natal después de mucho tiempo y disfrutar de ese ambiente la apasionaba.
[Imagen: giphy.gif]

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Taka Kisame Sin conexión
Genin de Ame
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#19
Los guardias comenzaron a cachear en contra de su voluntad al chico que corría. Parecía que la guardia era férrea en aquel lugar. El anciano, se removía nervioso en su sitio sin apartar el ojo del supuesto ladrón. Todo aquello ocurría a escasos tres metros de Takumi, quien no se había movido ni un centímetro. Uno de los guardias comenzó a vaciar los bolsillos del joven, mientras el otro, sacaba una libreta y comenzaba a anotar todo lo que salia de allí. Hasta el momento nada sospechoso. solo fósforos, tabaco, un boleto para el tren, algo de dinero pero... Al fondo de un bolso oculto en su chaqueta, ahí mismo sonaba un repiqueteo metálico muy leve. El guardia metió la mano y sacó de allí un puñazo de piezas de muy pequeño tamaño. Tenían aspecto plano pero móviles. Cualquiera diría que eran visagras, pero eran demasiado estrambóticas para serlo.

-Esas, esas son... Ese maldito ha entrado a mi casa y se las ha llevado -Decía el anciano bastante ofendido.

Los guardias no quisieron mediar ni una sola palabra. Agarraron al chico y le esposaron las muñecas a la espalda. Mientras este se removía inútil de sus ataduras. Se miraron entre ellos y, tras un asentir mútuo, uno de ellos comenzó a arrastrarlo hasta el interior de la ciudad mientras el chico se quejaba.

-No he visto eso en mi vida... No se que es, por favor suélteme... -Lastimosamente, mientras se alejaba.

-Habrá un juicio, y podrás demostrar tu supuesta inocencia... Ladrón-Replicó el guardia que se lo llevaba.

Entre tanto, el pelinegro se había ocultado lo suficientemente bien como para no ser visto desde la entrada, tras la pared de la primera casa de la ciudad, pegado a ella. Cuando escuchó acercarse al guardia, simplemente saltó con cierta torpeza y se colocó en el alféizar de una ventana, para que no le pudiese ver de reojo.
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Tsukisame Takumi Sin conexión
Genin de Uzushio
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#20
Los guardias comenzaron a cachear al chaval y a vaciarle los bolsillos, en un principio no había nada raro, pero en un compartimento oculto en su chaqueta encontraron una especie de piezas metálicas muy extrañas. «Esas piezas, ¿parecen visagras? Pero no sé, no son normales...» El kazejin tampoco le dio muchas vueltas a esos objetos, por un momento pensó en cómo se pordían aplicar a una marioneta, cosas de marionetista, pero tampoco dilucidó nada en el momento.

Esas, esas son... Ese maldito ha entrado a mi casa y se las ha llevado. —Estaba claro, eran las piezas de aquel anciano.

Sin más que hablar los guardias agarraron al ladrón y le esposaron, mientras se intentaba revolver inutilmente le llevaron adentro de la ciudad.

No he visto eso en mi vida... No sé que es, por favor suélteme... —Intentaba parecer inocente.

Habrá un juicio, y podrás demostrar tu supuesta inocencia... Ladrón. —El guardia respondió tajante y muy firme, cosa normal según la situación actual de Inaka.

Takumi pudo ver como el amejin se conseguía ocultar exitosamente tras un edificio cercano. Por lo tanto el genin de Uzu se dispuso a esperar a que le dejaran pasar a la ciudad, dudaba que le pusieran muchos impedimentos.
[Imagen: giphy.gif]

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