4/09/2018, 15:29
(Última modificación: 4/09/2018, 15:30 por Amedama Daruu.)
Daruu alcanzó a escuchar el grito de Eri justo a tiempo para que la bestia extendiera un brazo hecho de chakra, lo sacase fuera de su prisión, y lo enarbolase en su dirección.
«¡No! ¡Ella es la única que puede!»
Eri pertenecía al clan de los Uzumaki, la estirpe que fundó el Remolino. Expertos en Fuuinjutsu de alto nivel, o eso decían las historias. Ya había tenido, además, la iniciativa dos veces. Eso sólo podía significar que sabía qué hacer.
El poder de un Dios, y el poder de un Demonio. Sólo hay una cosa que comparten. Para obtenerlos, y para detenerlos, hace falta un sacrificio.
Formuló el sello del carnero de nuevo.
—¡Entre los dos omóplatos! —gritó desde la izquierda de Eri. Saltó y la placó para derribarla, al tiempo de sentir el golpe del brazo de chakra y el calor abrasador recorriendo toda la mitad derecha de su cuerpo—. ¡AAAAAAAAGHH!
«¡No! ¡Ella es la única que puede!»
Eri pertenecía al clan de los Uzumaki, la estirpe que fundó el Remolino. Expertos en Fuuinjutsu de alto nivel, o eso decían las historias. Ya había tenido, además, la iniciativa dos veces. Eso sólo podía significar que sabía qué hacer.
El poder de un Dios, y el poder de un Demonio. Sólo hay una cosa que comparten. Para obtenerlos, y para detenerlos, hace falta un sacrificio.
Formuló el sello del carnero de nuevo.
—¡Entre los dos omóplatos! —gritó desde la izquierda de Eri. Saltó y la placó para derribarla, al tiempo de sentir el golpe del brazo de chakra y el calor abrasador recorriendo toda la mitad derecha de su cuerpo—. ¡AAAAAAAAGHH!
![[Imagen: K02XwLh.png]](https://i.imgur.com/K02XwLh.png)