5/09/2018, 13:59
Daigo corrió junto al resto de genin de Kusagakure a través de las calles del remolino con la esperanza de salvar a alguien aquel día.
Detrás los shinobi habían dejado una serie de fatales errores, a su alrededor, el terror y la incertidumbre y al Norte se encontraba el peligro inminente de una muerte segura. Al norte encontraba su misión.
El corazón le latía a mil, en parte por todas las emociones que sentía mezcladas y en parte por la extenuación provocada por todo el esfuerzo físico.
Las heridas por el coletazo y las quemaduras, junto a toda la energía que perdió con un solo sunshin ya hacían mella en su estado físico. Veía puntos y sombras donde antes no las había y sus piernas empezaban a desfallecer.
«Solo... un poco... más.»
Solo un poco, sí, su cuerpo tenía que aguantar solo un poco más o jamás podría ayudar a nadie. Apretó los dientes y lo ignoró todo, ignoró el dolor, ignoró los puntos, ignoró las sombras y se concentró en un solo punto.
Siguió la espalda de Yota lo mejor que pudo hasta que finalmente llegaron a su destino.
Daigo apoyó ambas manos sobre sus rodillas y jadeó, exhausto.
«Tsk, igualito a papá, penoso.» Pensó, recordando como su padre no podía aguantar 5 minutos en carrera. Sí, aquello le hizo recordar a su família, ahora con cariño, «Papá... volveré, lo prometo.»
Se irguió como pudo.
—No lo sé, no deberíamos entrar e improvisar, que sigue siendo un hospital... —dijo—, Podemos utilizar Henge, pero hagamos lo que hagamos tenemos que hacerlo ya.
Detrás los shinobi habían dejado una serie de fatales errores, a su alrededor, el terror y la incertidumbre y al Norte se encontraba el peligro inminente de una muerte segura. Al norte encontraba su misión.
El corazón le latía a mil, en parte por todas las emociones que sentía mezcladas y en parte por la extenuación provocada por todo el esfuerzo físico.
Las heridas por el coletazo y las quemaduras, junto a toda la energía que perdió con un solo sunshin ya hacían mella en su estado físico. Veía puntos y sombras donde antes no las había y sus piernas empezaban a desfallecer.
«Solo... un poco... más.»
Solo un poco, sí, su cuerpo tenía que aguantar solo un poco más o jamás podría ayudar a nadie. Apretó los dientes y lo ignoró todo, ignoró el dolor, ignoró los puntos, ignoró las sombras y se concentró en un solo punto.
Siguió la espalda de Yota lo mejor que pudo hasta que finalmente llegaron a su destino.
Daigo apoyó ambas manos sobre sus rodillas y jadeó, exhausto.
«Tsk, igualito a papá, penoso.» Pensó, recordando como su padre no podía aguantar 5 minutos en carrera. Sí, aquello le hizo recordar a su família, ahora con cariño, «Papá... volveré, lo prometo.»
Se irguió como pudo.
—No lo sé, no deberíamos entrar e improvisar, que sigue siendo un hospital... —dijo—, Podemos utilizar Henge, pero hagamos lo que hagamos tenemos que hacerlo ya.
![[Imagen: IMG-20210515-202948-586.png]](https://i.ibb.co/fqtcMG8/IMG-20210515-202948-586.png)
¡Muchas gracias a Nao por el sensual avatar y a Ranko por la pedazo de firma!
Team pescado.