5/09/2018, 14:10
Se internaron en Uzushiogakure. Había recorrido las calles antes, durante la vida del examen de chunin, pero ahora mismo, se le hicieron mucho más angostas y siniestras.
« Nos hemos metido aquí sin permiso de nadie. Es la boca del lobo » — No podía dejar de pensar en sus rivales. Uchiha Datsue, aquel con el poder de un dios. Uchiha Akame, jonin. También estaba Nabi y Eri, que eran amigos suyos, y con los que no le gustaría pelear. Pero ahora, todo valía.
Caminaron por las calles en caos, llenos de civiles. Juro sintió ganas de ayudar, pero claro, pensó que esa no era su villa y se le pasó. También sospechó que probablemente estarían buscandoles. Si habían escuchado a aquel hombre ciego gritar, entonces, habría problemas. ¿Y podría él ayudarles? Supuso que no. En ese momento, ellos eran dueños de su propio destino. Y estarían jodidos si les pillaban.
Se escondieron antes de llegar al hospital, y ahí pensaron.
— Vale, y ahora... ¿qué? Es de suponer que esto se habrá convertido ahora mismo en algo así como el cuartel general uzujin, como poco. Para protegerse de un posible ataque de Amegakure para recuperar lo que es suyo. Así que... ¿alguna idea?
Daigo se irguió y habló.
—No lo sé, no deberíamos entrar e improvisar, que sigue siendo un hospital...Podemos utilizar Henge, pero hagamos lo que hagamos tenemos que hacerlo ya.
Juro se llevó una mano al mentón.
— Debemos cuidarnos de Uchiha Akame. Tiene unos ojos... extraños. Como rojos. Con solo mirarte, puede hacerte hablar como un pajarito, o dejarte K.O. Lo he visto — dijo Juro, recordando su aventura —. Creo que nos descubriría facilmente.
Juro tomó aire, luego pensó.
— No lo sé. No se me ocurre otra cosa que el Henge. Pero me preocupa lo que os he dicho — murmuró Juro —. Quizá alguién debería quedarse atrás para asegurar una ruta de escape. Ya sabes, por si sale mal.
« Lo cual es casi seguro »
« Nos hemos metido aquí sin permiso de nadie. Es la boca del lobo » — No podía dejar de pensar en sus rivales. Uchiha Datsue, aquel con el poder de un dios. Uchiha Akame, jonin. También estaba Nabi y Eri, que eran amigos suyos, y con los que no le gustaría pelear. Pero ahora, todo valía.
Caminaron por las calles en caos, llenos de civiles. Juro sintió ganas de ayudar, pero claro, pensó que esa no era su villa y se le pasó. También sospechó que probablemente estarían buscandoles. Si habían escuchado a aquel hombre ciego gritar, entonces, habría problemas. ¿Y podría él ayudarles? Supuso que no. En ese momento, ellos eran dueños de su propio destino. Y estarían jodidos si les pillaban.
Se escondieron antes de llegar al hospital, y ahí pensaron.
— Vale, y ahora... ¿qué? Es de suponer que esto se habrá convertido ahora mismo en algo así como el cuartel general uzujin, como poco. Para protegerse de un posible ataque de Amegakure para recuperar lo que es suyo. Así que... ¿alguna idea?
Daigo se irguió y habló.
—No lo sé, no deberíamos entrar e improvisar, que sigue siendo un hospital...Podemos utilizar Henge, pero hagamos lo que hagamos tenemos que hacerlo ya.
Juro se llevó una mano al mentón.
— Debemos cuidarnos de Uchiha Akame. Tiene unos ojos... extraños. Como rojos. Con solo mirarte, puede hacerte hablar como un pajarito, o dejarte K.O. Lo he visto — dijo Juro, recordando su aventura —. Creo que nos descubriría facilmente.
Juro tomó aire, luego pensó.
— No lo sé. No se me ocurre otra cosa que el Henge. Pero me preocupa lo que os he dicho — murmuró Juro —. Quizá alguién debería quedarse atrás para asegurar una ruta de escape. Ya sabes, por si sale mal.
« Lo cual es casi seguro »
Hablo / Pienso
Avatar hecho por la increible Eri-sama.
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Sellos implantados: Hermandad intrepida
- Juro y Datsue : Aliento nevado, 218. Poder:60