5/09/2018, 14:43
Etsu y Akane tomaron la carrera algo mas tarde que el resto. Corrieron en un principio tras ellos, y no tardaron en ver como el ritmo de carrera parecía el de unas adolescentes en clase de gimnasia. Corrían a una velocidad, que para nada parecía forzada. Y sin embargo, al llegar al sitio donde debían —al parecer— uno de éstos cayó de rodillas, en las mas profunda miseria. Parecía realmente agotado, le costaba respirar, y mucho mas hablar.
El primero comentó que debían entrar, pero que seguramente el edificio se había convertido en el cuartel general de los uzujines. Al mirar un poco por encima de éstos, pudo divisar sin mas el hospital. Aún con algo de distancia contra sus compañeros, no pudo evitar arquear una ceja, y mirar a su can por si él comprendía algo.
No, éste tampoco lo entendía. Era un hospital, ¿de qué coño hablaban?
El segundo, cuando tuvo aire suficiente para no morir del cansancio soltando palabras, inquirió usar el henge para poder infiltrarse en el edificio. De nuevo, sonaba disparatado. Quiso hacer un inciso, e incluso recortó por completo las distancias para con ellos, pero ahora habló el tercero antes que el Inuzuka. Éste Advirtió que tenían que tener verdadero cuidado de Uchiha Akame.
«¿Uchiha?»
Y si, tal y como pudo suponer, el chico informó que tenía la capacidad de ponerse los ojos rojos y liarla parda, justo como el malnacido de Datsue. Quizás todo eso estaba en los genes Uchiha, pues 2 de 3 Uchihas de los que había escuchado eran capaces de hacer esas cosas tan extravagantes con los ojos.
Sin mas advertencias, comentó que lo del henge podía servir, pero que era recomendable dejar a alguien por si se veían en la situación de tener que salir por patas del lugar. Sin duda, sonaba como si tuviesen que entrar al edificio y liarla, en pos de destruir la sanidad de la aldea y poder destruirla con esa ventaja... después de todo, era una guerra.
Etsu alzó la mano, ya a escaso metro de distancia del resto —dispulpad, pero... ¿qué diablos se supone que vamos a hacer aquí?
Sin embargo, el supuesto Inuzuka se plantó ante el grupo, y con el chucho gruñendo desveló la clara opción que barajaba Yubiwa, joder la sanidad en mitad de una guerra. No, lejos de ser incoherente, a cada vez que lo escuchaba tenía mas sentido...
Etsu sonrió, la situación se estaba poniendo realmente interesante.
El primero comentó que debían entrar, pero que seguramente el edificio se había convertido en el cuartel general de los uzujines. Al mirar un poco por encima de éstos, pudo divisar sin mas el hospital. Aún con algo de distancia contra sus compañeros, no pudo evitar arquear una ceja, y mirar a su can por si él comprendía algo.
No, éste tampoco lo entendía. Era un hospital, ¿de qué coño hablaban?
El segundo, cuando tuvo aire suficiente para no morir del cansancio soltando palabras, inquirió usar el henge para poder infiltrarse en el edificio. De nuevo, sonaba disparatado. Quiso hacer un inciso, e incluso recortó por completo las distancias para con ellos, pero ahora habló el tercero antes que el Inuzuka. Éste Advirtió que tenían que tener verdadero cuidado de Uchiha Akame.
«¿Uchiha?»
Y si, tal y como pudo suponer, el chico informó que tenía la capacidad de ponerse los ojos rojos y liarla parda, justo como el malnacido de Datsue. Quizás todo eso estaba en los genes Uchiha, pues 2 de 3 Uchihas de los que había escuchado eran capaces de hacer esas cosas tan extravagantes con los ojos.
Sin mas advertencias, comentó que lo del henge podía servir, pero que era recomendable dejar a alguien por si se veían en la situación de tener que salir por patas del lugar. Sin duda, sonaba como si tuviesen que entrar al edificio y liarla, en pos de destruir la sanidad de la aldea y poder destruirla con esa ventaja... después de todo, era una guerra.
Etsu alzó la mano, ya a escaso metro de distancia del resto —dispulpad, pero... ¿qué diablos se supone que vamos a hacer aquí?
Sin embargo, el supuesto Inuzuka se plantó ante el grupo, y con el chucho gruñendo desveló la clara opción que barajaba Yubiwa, joder la sanidad en mitad de una guerra. No, lejos de ser incoherente, a cada vez que lo escuchaba tenía mas sentido...
Etsu sonrió, la situación se estaba poniendo realmente interesante.
~ No muerdas lo que no piensas comerte ~