5/09/2018, 22:56
Una ligera agitación en el aire anunció la llegada de los líderes de las otras dos aldeas.
Allí estaban, Shanise y Yubiwa. Caminaban como si tal cosa entre el caos que tenían armados los kusajin y algún que otro uzujin.
—Kaido, esa transformación no engaña a nadie. Deja de hacer el capullo —anunció Shanise, y sin más, sin pensarlo demasiado como sí hacían sus compatriotas, entró en el hospital—. ¿La habitación de Aotsuki Ayame, por favor? Soy la ninja de Ame encargada de su custodia. Me gustaría ver cómo se encuentra.
»Si Amedama Daruu no se encuentra con ella, díganle a Hanabi que lo quiero arriba en la habitación enseguida. Es un ninja de mi aldea y tiene que estar con nosotros.
»Dígame la habitación, por favor.
Allí estaban, Shanise y Yubiwa. Caminaban como si tal cosa entre el caos que tenían armados los kusajin y algún que otro uzujin.
—Kaido, esa transformación no engaña a nadie. Deja de hacer el capullo —anunció Shanise, y sin más, sin pensarlo demasiado como sí hacían sus compatriotas, entró en el hospital—. ¿La habitación de Aotsuki Ayame, por favor? Soy la ninja de Ame encargada de su custodia. Me gustaría ver cómo se encuentra.
»Si Amedama Daruu no se encuentra con ella, díganle a Hanabi que lo quiero arriba en la habitación enseguida. Es un ninja de mi aldea y tiene que estar con nosotros.
»Dígame la habitación, por favor.