5/09/2018, 23:06
Junto a la mano derecha de la Arashikage, la inconfundible figura y pobladas cejas gigantes de Senju Yubiwa caminaba con tensa calma con el objetivo claro planteado en el Hospital de Uzushiogakure. Frente a la entrada, tal y como había previsto que sucedería, sus ninjas parecían estar enfrentándose a un genin de Uzushiogakure con un perro. En otro momento se habría fijado en la curiosa casualidad de la similitud entre aquel y Etsu, ambos con marcas en las mejillas, ambos con un perro acompañándoles. Pero no lo hizo, porque en aquel instante su objetivo era bien diferente:
Vigilar que allí no sucediera otra cosa que lo que tenía que pasar.
—Muy bien, chicos, tal y como esperaba de vosotros —les sonrió al pasar junto a ellos, alzando el pulgar en un gesto de aprobación—. Ya podéis dejar de hacer el capullo.
Al contrario que Shanise, él no entró en el hospital. Se mantuvo en la entrada, de brazos cruzados, vigilando el desarrollo de los acontecimientos en los exteriores. Conociendo a aquellos condenados genin, en cualquier momento se podía desarrollar una nueva batalla campal...
Vigilar que allí no sucediera otra cosa que lo que tenía que pasar.
—Muy bien, chicos, tal y como esperaba de vosotros —les sonrió al pasar junto a ellos, alzando el pulgar en un gesto de aprobación—. Ya podéis dejar de hacer el capullo.
Al contrario que Shanise, él no entró en el hospital. Se mantuvo en la entrada, de brazos cruzados, vigilando el desarrollo de los acontecimientos en los exteriores. Conociendo a aquellos condenados genin, en cualquier momento se podía desarrollar una nueva batalla campal...