6/09/2018, 00:44
(Última modificación: 6/09/2018, 00:45 por Inuzuka Nabi.)
Estaba claro que Shanise no estaba poniendo de su parte. Hanabi bufó y se despegó del mostrador.
— Que uno de mis jounin se llevase a tu jinchuriki descontrolada y a un genin que había decidido que el poder del amor serviría para curarla y le había dado un abrazo, sí, exacto. Mira, Shanise-san, no quiero discutir más por hoy, he tenido más que suficiente. Datsue fue castigado, primero por mi, luego por el karma y después otra vez por mi. Y hoy nos ha salvado el pescuezo. Creo que el cambio es a bien.
Echó un vistazo alrededor y se dio cuenta de que estaban intimidando al personal a base de bien.
— En cualquier caso, no vamos a esperar aquí, ven, vayamos a Cuidados Intensivos, así compruebas que no estemos sacandole nada a Ayame.
Empezó a andar en dirección a las escaleras esperando que Shanise le imitase, caminando a su lado a su mismo ritmo, no delante de ella ni detrás, que bastante tensión había ya.
— El pasado es el pasado. Creía que estaba claro que nosotros estábamos totalmente en contra de Zoku, fue un desquiciado que llegó al poder de malas maneras. Lo único que quiero es tener una paz estable y duradera. Ver la villa prosperar y morir tras una larga y placentera jubilación. Y para eso se necesita confianza, aunque solo sea una pizca. Y hoy no he visto ni una gota de confianza.
»¿Qué queréis en Amegakure, Shanise-san?
— Que uno de mis jounin se llevase a tu jinchuriki descontrolada y a un genin que había decidido que el poder del amor serviría para curarla y le había dado un abrazo, sí, exacto. Mira, Shanise-san, no quiero discutir más por hoy, he tenido más que suficiente. Datsue fue castigado, primero por mi, luego por el karma y después otra vez por mi. Y hoy nos ha salvado el pescuezo. Creo que el cambio es a bien.
Echó un vistazo alrededor y se dio cuenta de que estaban intimidando al personal a base de bien.
— En cualquier caso, no vamos a esperar aquí, ven, vayamos a Cuidados Intensivos, así compruebas que no estemos sacandole nada a Ayame.
Empezó a andar en dirección a las escaleras esperando que Shanise le imitase, caminando a su lado a su mismo ritmo, no delante de ella ni detrás, que bastante tensión había ya.
— El pasado es el pasado. Creía que estaba claro que nosotros estábamos totalmente en contra de Zoku, fue un desquiciado que llegó al poder de malas maneras. Lo único que quiero es tener una paz estable y duradera. Ver la villa prosperar y morir tras una larga y placentera jubilación. Y para eso se necesita confianza, aunque solo sea una pizca. Y hoy no he visto ni una gota de confianza.
»¿Qué queréis en Amegakure, Shanise-san?