6/09/2018, 00:46
Nabi tenía una curiosa forma de informar, pero al menos era medianamente efectiva. Yubiwa estaba allí; los kusajines no iban a entrar en acción —por el momento—; y a juzgar por su última broma, no se había producido ningún tipo de escaramuza.
Claro que, fue abrir la boca, y aparecer las primeras tiranteces. El chico llamado Etsu —al cual había conocido un día en el Puente Kannabi— se encendía como una mecha. Primero, le pegaba sin previo aviso o razón. Ahora, insultaba a su compañero de Villa.
Uchiha Datsue empezaba a cansarse de aquella situación.
Uchiha Datsue activó el Sharingan.
Y, Uchiha Datsue…
… suspiró. Había tenido demasiadas peleas por aquel día. No sería él quien empezase una por una simple provocación. Pero el Dōjutsu lo mantuvo activo, pues uno nunca podía fiarse.
Fue entonces cuando Yubiwa se aproximó al grupo, tratando de poner calma. En un momento dado, hasta se dirigió a él. Aquel hombre siempre le había llamado la atención. No por sus ojos. No por sus cejas. Sino por… por ese aura que desprendía. Era como si, por extraño que pudiese parecer, lo conociese.
—Un placer volver a verle, Yubiwa-dono —realizó una sutil y casi inapreciable reverencia con la cabeza—. Es posible que usted me viese por allí, sí. Más que posible, diría —carraspeó—. Me encantaría quedarme a charlar, pero esta herida me está empezando a joder bastante. Mejor será que entre a que me traten.
Tratando de aparentar calma, rodeó a los kusajines con pasos parsimoniosos, siempre manteniendo una distancia prudente de por lo menos seis metros, y sin perder contacto visual con ellos.
Una vez llegado a la altura de Nabi, se permitió el lujo de darles la espalda. En realidad, no estaba vendiendo su retaguardia. Sabía que Nabi y Stuffy se la tenían cubierta.
—Voy a enterarme de qué cojones está pasando —susurró a su compañero, lo suficientemente bajo como para que nadie más le oyese.
Y, si nada ni nadie se lo impedía, abriría las puertas del hospital y se adentraría en él.
Claro que, fue abrir la boca, y aparecer las primeras tiranteces. El chico llamado Etsu —al cual había conocido un día en el Puente Kannabi— se encendía como una mecha. Primero, le pegaba sin previo aviso o razón. Ahora, insultaba a su compañero de Villa.
Uchiha Datsue empezaba a cansarse de aquella situación.
Uchiha Datsue activó el Sharingan.
Y, Uchiha Datsue…
… suspiró. Había tenido demasiadas peleas por aquel día. No sería él quien empezase una por una simple provocación. Pero el Dōjutsu lo mantuvo activo, pues uno nunca podía fiarse.
Fue entonces cuando Yubiwa se aproximó al grupo, tratando de poner calma. En un momento dado, hasta se dirigió a él. Aquel hombre siempre le había llamado la atención. No por sus ojos. No por sus cejas. Sino por… por ese aura que desprendía. Era como si, por extraño que pudiese parecer, lo conociese.
—Un placer volver a verle, Yubiwa-dono —realizó una sutil y casi inapreciable reverencia con la cabeza—. Es posible que usted me viese por allí, sí. Más que posible, diría —carraspeó—. Me encantaría quedarme a charlar, pero esta herida me está empezando a joder bastante. Mejor será que entre a que me traten.
Tratando de aparentar calma, rodeó a los kusajines con pasos parsimoniosos, siempre manteniendo una distancia prudente de por lo menos seis metros, y sin perder contacto visual con ellos.
Una vez llegado a la altura de Nabi, se permitió el lujo de darles la espalda. En realidad, no estaba vendiendo su retaguardia. Sabía que Nabi y Stuffy se la tenían cubierta.
—Voy a enterarme de qué cojones está pasando —susurró a su compañero, lo suficientemente bajo como para que nadie más le oyese.
Y, si nada ni nadie se lo impedía, abriría las puertas del hospital y se adentraría en él.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP! ¡Y a Reiji y Ayame por la firmaza! Si queréis una parecida, este es el lugar adecuado