6/09/2018, 11:17
La cara de Hanabi fue un poema. Definitivamente, entender a los amejin estaba fuera de sus capacidades.
— Acabas de decirme que querías irte en cuanto pudieras, llevarte a Ayame con tus especialistas e irte cagando leches. — se paró a sí mismo, recuperando las formas — Pero, está bien, sin problemas. Katsu.
El chico apareció de detrás de las puertas dobles como si hubiera estado ahí todo el rato.
— ¿De vuelta a la habitación, señor?
— Por favor.
Volvió a dejar a la muchacha en la camilla y Katsu se marchó, no sin antes decir que estaría en la 101. Hanabi no andó.
— Una última cosa, Shanise-san, Akame y Datsue, a quien supongo que te refieres con lo de "Uchihas", están ambos heridos por culpa de shinobis tuyos. Esos shinobis tuyos que hirieron a los "Uchihas" ambos han salvado el pescuezo gracias a mis "Uchihas", así que estarán donde les puedan curar. Procura tú que tus ninjas no interfieran con las labores del hospital. Si necesitas algo más, estoy seguro que el personal del hospital se podrá hacer cargo.
Dicho eso, echaría andar al piso de abajo, suponiendo que Shanise iría tras Katsu y Ayame.
Una mujer morena fue la primera en irrumpir en la sala de recepción, para ver a una cosa azul sosteniendole la cabeza a un chico inconsciente, que supuso que era el sedado, y a Uchiha Datsue, a quien sería capaz de reconocer a leguas. El chico inconsciente tenía casi todo el pecho lleno de sangre que le salía de la nariz y no se detenía.
La médica no pudo más que suspirar.
— Uchiha Datsue, haz el favor de llevarte a tu amigo de aquí y dejar de dar por culo en el hospital si no estas moribundo.
Apartó al amejin sin sutileza ninguna.
— Con permiso.
Agarró a Daruu de la muñeca y miró en su reloj la hora, lo cual era un poco raro.
— Pulso normal, incluso acelerado, bien. Alguien ha debido estresarle antes de sedarlo.
Echó un vistazo a los dos genins que la acompañaban.
— ¿Me haces el favor de coger a tu compañero y seguirme?
La kunoichi estaba inusualmente tranquila, como si esas cosas pasasen de normal en ese hospital. Se dirigía a Kaido, que era el que parecía estar sano, Datsue no estaba precisamente sano, como siempre.
— Acabas de decirme que querías irte en cuanto pudieras, llevarte a Ayame con tus especialistas e irte cagando leches. — se paró a sí mismo, recuperando las formas — Pero, está bien, sin problemas. Katsu.
El chico apareció de detrás de las puertas dobles como si hubiera estado ahí todo el rato.
— ¿De vuelta a la habitación, señor?
— Por favor.
Volvió a dejar a la muchacha en la camilla y Katsu se marchó, no sin antes decir que estaría en la 101. Hanabi no andó.
— Una última cosa, Shanise-san, Akame y Datsue, a quien supongo que te refieres con lo de "Uchihas", están ambos heridos por culpa de shinobis tuyos. Esos shinobis tuyos que hirieron a los "Uchihas" ambos han salvado el pescuezo gracias a mis "Uchihas", así que estarán donde les puedan curar. Procura tú que tus ninjas no interfieran con las labores del hospital. Si necesitas algo más, estoy seguro que el personal del hospital se podrá hacer cargo.
Dicho eso, echaría andar al piso de abajo, suponiendo que Shanise iría tras Katsu y Ayame.
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Una mujer morena fue la primera en irrumpir en la sala de recepción, para ver a una cosa azul sosteniendole la cabeza a un chico inconsciente, que supuso que era el sedado, y a Uchiha Datsue, a quien sería capaz de reconocer a leguas. El chico inconsciente tenía casi todo el pecho lleno de sangre que le salía de la nariz y no se detenía.
La médica no pudo más que suspirar.
— Uchiha Datsue, haz el favor de llevarte a tu amigo de aquí y dejar de dar por culo en el hospital si no estas moribundo.
Apartó al amejin sin sutileza ninguna.
— Con permiso.
Agarró a Daruu de la muñeca y miró en su reloj la hora, lo cual era un poco raro.
— Pulso normal, incluso acelerado, bien. Alguien ha debido estresarle antes de sedarlo.
Echó un vistazo a los dos genins que la acompañaban.
— ¿Me haces el favor de coger a tu compañero y seguirme?
La kunoichi estaba inusualmente tranquila, como si esas cosas pasasen de normal en ese hospital. Se dirigía a Kaido, que era el que parecía estar sano, Datsue no estaba precisamente sano, como siempre.