8/09/2018, 20:26
Siguiendo a Nabí y a Eri por las calles de Uzushiogakure acabamos por llegar al edificio del uzukage, salvaguardado ahora por los hermanos del desierto.
—¿Pero qué coño está pasando aquí?
En realidad me daba un poco igual lo que estuvieran haciendo. Su intimidad no era ni mucho menos de mi incumbencia. Como tampoco lo era su salud. Y aunque la cara de Eri decía mucho sobre lo que pensaba de lo que estaban haciendo, mi opinión era que cada uno hiciese con su cuerpo lo que quisiese siempre y cuando no molestase a los demás.
—Eri-san, Nabi-san, genin-san. Me alegra ver que estáis sanos y salvos.
—Igualmente, Akame-san, Datsue
—Si, es un alivio que la cosa se haya calmado hacia el final y no haya terminado en un guerra en el hospital. Por cierto, mi nombre es Sasaki Reiji, disculpa que no me haya presentado antes Akame-san. —Dije cordialmente mientras le tendía la mano, aunque, ¿era esa la forma correcta de presentarse a un superior? Si no, la culpa era de los nervios de la situación...
—¡Eri-chan! ¡Nabi-kun! ¡Reiji-kun! Veo que el Kage Bunshin que os envié os ha informado ya de que estábamos aquí, ¿eh?
—Pues se habrá perdido por el camino
—O se le habrá olvidado como llegar al hospital, ¿quien sabe?, por casualidad no le habrás dado también mi espada a ese Kage Bunshin para que me la devolviera, ¿no?
Yo acompañé el sarcasmo de Eri con el de mi propia cosecha. Le había apoyado, le había prestado mi wakizashi y el tío me lo había pagado marchándose sin despedirse, y lo que es mas importante, pirándose con MI espada. Que vale que la situación había sido un caos y la locura, pero eso no excusa la falta de educación hacia tus compañeros. Creo.
—. ¿Podríais apagar los cigarros, por favor?
—¿Pero qué coño está pasando aquí?
En realidad me daba un poco igual lo que estuvieran haciendo. Su intimidad no era ni mucho menos de mi incumbencia. Como tampoco lo era su salud. Y aunque la cara de Eri decía mucho sobre lo que pensaba de lo que estaban haciendo, mi opinión era que cada uno hiciese con su cuerpo lo que quisiese siempre y cuando no molestase a los demás.
—Eri-san, Nabi-san, genin-san. Me alegra ver que estáis sanos y salvos.
—Igualmente, Akame-san, Datsue
—Si, es un alivio que la cosa se haya calmado hacia el final y no haya terminado en un guerra en el hospital. Por cierto, mi nombre es Sasaki Reiji, disculpa que no me haya presentado antes Akame-san. —Dije cordialmente mientras le tendía la mano, aunque, ¿era esa la forma correcta de presentarse a un superior? Si no, la culpa era de los nervios de la situación...
—¡Eri-chan! ¡Nabi-kun! ¡Reiji-kun! Veo que el Kage Bunshin que os envié os ha informado ya de que estábamos aquí, ¿eh?
—Pues se habrá perdido por el camino
—O se le habrá olvidado como llegar al hospital, ¿quien sabe?, por casualidad no le habrás dado también mi espada a ese Kage Bunshin para que me la devolviera, ¿no?
Yo acompañé el sarcasmo de Eri con el de mi propia cosecha. Le había apoyado, le había prestado mi wakizashi y el tío me lo había pagado marchándose sin despedirse, y lo que es mas importante, pirándose con MI espada. Que vale que la situación había sido un caos y la locura, pero eso no excusa la falta de educación hacia tus compañeros. Creo.
—. ¿Podríais apagar los cigarros, por favor?
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)