9/09/2018, 15:42
El jōnin les dedicó una inclinación de cabeza razonablemente leve a los dos genin que acababan de presentarse. «Se nota que han pasado por la Academia de las Olas, sus modales son muy buenos», se dijo para sí el Uchiha, con cierto orgullo. Luego arrugó la nariz ante la petición de Eri, pero como su propio cigarro ya estaba casi consumido, se limitó a pegarle un calentón para apurarlo y luego tirarlo al suelo, aplastándolo con el tacón de su bota ninja.
—Eri-san y yo detuvimos a la jinchuuriki descontrolada de Amegakure con la ayuda de uno de los amejin. Luego les traje al hospital para que atendieran a la jinchuuriki, que estaba muy malherida —explicó Akame. Al menos, esa era su parte de lo sucedido; o, mejor dicho, lo que podía contar en aquel momento—. ¿Qué ocurrió en el Estadio?
—Eri-san y yo detuvimos a la jinchuuriki descontrolada de Amegakure con la ayuda de uno de los amejin. Luego les traje al hospital para que atendieran a la jinchuuriki, que estaba muy malherida —explicó Akame. Al menos, esa era su parte de lo sucedido; o, mejor dicho, lo que podía contar en aquel momento—. ¿Qué ocurrió en el Estadio?