9/09/2018, 16:35
¡Plaf! ¡Crack! ¡Pam! Bofetada; cabezazo a la nariz; rodillazo en las partes. El Uchiha aguantó con estoicidad las pullas que sus compañeros de villa le lanzaron. Uno tras otro, le replicaron con sorna y acidez a su excusa del Kage Bunshin. El Uchiha sabía reconocer cuando una batalla estaba perdida. Y aquella, sin duda, lo estaba.
Por eso optó por una retirada táctica, lo más disimuladamente que pudo.
—¡Por supuesto que no di tu katana a uno de esos estúpidos clones, Reiji! —dijo, sin darse cuenta que, en realidad, se estaba llamando estúpido a sí mismo. Tomó la wakizashi, envainada y colgada tras su espalda, y se la ofreció—. Aquí tienes, compañero. Gracias a los Dioses no hizo falta usarla.
Por otro lado, Eri, que siempre arrugaba nariz y ceño cuando veía el más diminuto y pequeño cigarrillo, les pidió a ambos que lo apagasen. Con palabras amables y voz irritada.
—Pero, ¡Eri-chan! Es el merecido descanso del guerrero. No… —Vio como su Hermano lo apuraba y tiraba al suelo. «Maldito cobarde…»—. Está bien, está bien.
Una última calada, echando el humo hacia el cielo, y aplastó el cigarro con la suela de su sandalia. Luego, oyó la curiosa versión recortada de su Hermano de lo sucedido con Ayame. El Uchiha lo vio innecesario, pues Eri terminaría por contárselo todo a Nabi igualmente. Y Reiji…
Si era de oído fino, los rumores acabarían llegando a él. Después de todo, las médicos y enfermeros habían visto esposado a Daruu.
—¿Qué ocurrió en el Estadio?
—De todo —respondió al momento—. Para empezar, Shanise trató de rebanarme el pescuezo cuando no le supe responder a dónde os habíais llevado a Ayame. Suerte que apareció Hanabi y la detuvo. Yo me quedé a proteger a los civiles y genins del caos que se había montado, cuando uno de los kusareños, Yota, me atacó por la espalda —Datsue, al contrario que Akame, prefería la versión extendida—. ¡Suerte que apareció Stuffy en ese momento, sacrificándose por mí y salvándome el culo! Nabi se quedó pegándose con un par de kusareños y a mí me vino otro por la espalda. ¡Putos brócolis, en serio! —exclamó irritado—. Suerte que en ese momento llegó Reiji para darme cobertura. Luego llegó Eri y nos avisó que los kusareños se dirigían hacia el hospital con sabe Dios qué intenciones. Nabi se adelantó a pararlos y Eri, Reiji y yo llegamos más tarde, justo cuando aparecieron Shanise y Yubiwa y la cosa se calmó.
Por eso optó por una retirada táctica, lo más disimuladamente que pudo.
—¡Por supuesto que no di tu katana a uno de esos estúpidos clones, Reiji! —dijo, sin darse cuenta que, en realidad, se estaba llamando estúpido a sí mismo. Tomó la wakizashi, envainada y colgada tras su espalda, y se la ofreció—. Aquí tienes, compañero. Gracias a los Dioses no hizo falta usarla.
Por otro lado, Eri, que siempre arrugaba nariz y ceño cuando veía el más diminuto y pequeño cigarrillo, les pidió a ambos que lo apagasen. Con palabras amables y voz irritada.
—Pero, ¡Eri-chan! Es el merecido descanso del guerrero. No… —Vio como su Hermano lo apuraba y tiraba al suelo. «Maldito cobarde…»—. Está bien, está bien.
Una última calada, echando el humo hacia el cielo, y aplastó el cigarro con la suela de su sandalia. Luego, oyó la curiosa versión recortada de su Hermano de lo sucedido con Ayame. El Uchiha lo vio innecesario, pues Eri terminaría por contárselo todo a Nabi igualmente. Y Reiji…
Si era de oído fino, los rumores acabarían llegando a él. Después de todo, las médicos y enfermeros habían visto esposado a Daruu.
—¿Qué ocurrió en el Estadio?
—De todo —respondió al momento—. Para empezar, Shanise trató de rebanarme el pescuezo cuando no le supe responder a dónde os habíais llevado a Ayame. Suerte que apareció Hanabi y la detuvo. Yo me quedé a proteger a los civiles y genins del caos que se había montado, cuando uno de los kusareños, Yota, me atacó por la espalda —Datsue, al contrario que Akame, prefería la versión extendida—. ¡Suerte que apareció Stuffy en ese momento, sacrificándose por mí y salvándome el culo! Nabi se quedó pegándose con un par de kusareños y a mí me vino otro por la espalda. ¡Putos brócolis, en serio! —exclamó irritado—. Suerte que en ese momento llegó Reiji para darme cobertura. Luego llegó Eri y nos avisó que los kusareños se dirigían hacia el hospital con sabe Dios qué intenciones. Nabi se adelantó a pararlos y Eri, Reiji y yo llegamos más tarde, justo cuando aparecieron Shanise y Yubiwa y la cosa se calmó.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP! ¡Y a Reiji y Ayame por la firmaza! Si queréis una parecida, este es el lugar adecuado