9/09/2018, 16:48
(Última modificación: 9/09/2018, 16:49 por Uzumaki Eri.)
Miró detenidamente como Akame, pese a no parecer muy contento por la petición agridulce de la kunoichi, se limitó a apagar el cigarrillo. Datsue parecía más reacio a aquello, pero gracias a la influencia de su Hermano, al final y tras una interminable calada, apagó aquella arma de la misma forma que había hecho el otro Uchiha.
—Eri-san y yo detuvimos a la jinchuuriki descontrolada de Amegakure con la ayuda de uno de los amejin. Luego les traje al hospital para que atendieran a la jinchuuriki, que estaba muy malherida —explicó Akame y ella asintió, conociendo esa parte de la historia—. ¿Qué ocurrió en el Estadio?
Esta vez fue el turno de Datsue para contar lo sucedido, y pese que ella estuvo también allí, no conocía la historia desde el comienzo.
—De todo. Para empezar, Shanise trató de rebanarme el pescuezo cuando no le supe responder a dónde os habíais llevado a Ayame. Suerte que apareció Hanabi y la detuvo. Yo me quedé a proteger a los civiles y genins del caos que se había montado, cuando uno de los kusareños, Yota, me atacó por la espalda. ¡Suerte que apareció Stuffy en ese momento, sacrificándose por mí y salvándome el culo! Nabi se quedó pegándose con un par de kusareños y a mí me vino otro por la espalda. ¡Putos brócolis, en serio! Suerte que en ese momento llegó Reiji para darme cobertura. Luego llegó Eri y nos avisó que los kusareños se dirigían hacia el hospital con sabe Dios qué intenciones. Nabi se adelantó a pararlos y Eri, Reiji y yo llegamos más tarde, justo cuando aparecieron Shanise y Yubiwa y la cosa se calmó.
«Con que por eso los de Kusagakure estaban tan revolucionados...»
—Bueno, al final todo pareció salir más tranquilo de lo que podíamos esperar...
Por otra parte, Eri tenía una pequeña duda en el asunto.
—Akame-san —llamó la pelirroja, dirigiéndose a su superior —. ¿Qué ocurrió con Aotsuki Ayame una vez me fui? —cuestionó, dudosa y curiosa por el estado de la que ahora todos conocían por ser la jinchuuriki de Amegakure.
—Eri-san y yo detuvimos a la jinchuuriki descontrolada de Amegakure con la ayuda de uno de los amejin. Luego les traje al hospital para que atendieran a la jinchuuriki, que estaba muy malherida —explicó Akame y ella asintió, conociendo esa parte de la historia—. ¿Qué ocurrió en el Estadio?
Esta vez fue el turno de Datsue para contar lo sucedido, y pese que ella estuvo también allí, no conocía la historia desde el comienzo.
—De todo. Para empezar, Shanise trató de rebanarme el pescuezo cuando no le supe responder a dónde os habíais llevado a Ayame. Suerte que apareció Hanabi y la detuvo. Yo me quedé a proteger a los civiles y genins del caos que se había montado, cuando uno de los kusareños, Yota, me atacó por la espalda. ¡Suerte que apareció Stuffy en ese momento, sacrificándose por mí y salvándome el culo! Nabi se quedó pegándose con un par de kusareños y a mí me vino otro por la espalda. ¡Putos brócolis, en serio! Suerte que en ese momento llegó Reiji para darme cobertura. Luego llegó Eri y nos avisó que los kusareños se dirigían hacia el hospital con sabe Dios qué intenciones. Nabi se adelantó a pararlos y Eri, Reiji y yo llegamos más tarde, justo cuando aparecieron Shanise y Yubiwa y la cosa se calmó.
«Con que por eso los de Kusagakure estaban tan revolucionados...»
—Bueno, al final todo pareció salir más tranquilo de lo que podíamos esperar...
Por otra parte, Eri tenía una pequeña duda en el asunto.
—Akame-san —llamó la pelirroja, dirigiéndose a su superior —. ¿Qué ocurrió con Aotsuki Ayame una vez me fui? —cuestionó, dudosa y curiosa por el estado de la que ahora todos conocían por ser la jinchuuriki de Amegakure.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)